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Pueblos indígenas del Amazonas-Ecuador

julio 4, 2021

La Amazonía ecuatoriana comprende las provincias: Sucumbíos, Orellana, Napo, Pastaza, Morona Santiago y Zamora Chinchipe; esta región se caracteriza por su biodiversidad, su etnodiversidad y patrimonio cultural ancestral.

La población de Ecuador es predominantemente mestiza, por tanto las nacionalidades y  pueblos indígenas de este país se encuentran principalmente en la sierra y la Amazonía. Con base en los datos censales disponibles, Salinas y Rodríguez (2019) (3) señalan que en Ecuador la población indígena representa aproximadamente el 7% de la población.

Según Haboub (2009) (1), se entiende por nacionalidad un conjunto de pueblos milenarios anteriores y constitutivos del Estado ecuatoriano, con un mismo origen e historia, lengua, creencias y costumbres, que habitan un determinado territorio y poseen una organización social, económica, jurídica y política propias. 

Asimismo, Haboub (2009) (1) destaca que el concepto de pueblo permite reconocer que dentro de una nacionalidad indígena hay grupos étnicos que se diferencian entre sí por su sentido de pertenencia territorial y una forma propia de vivir su cultura. Considerando las características ya mencionadas, se denomina pueblo indígena aquel que es originario del territorio que habita, definido así en relación con una sociedad que no es originaria pero si dominante.

Tribus indígenas de la Amazonía ecuatoriana

De acuerdo con Haboub (2009) (1), las diez nacionalidades presentes en la región amazónica ecuatoriana son:

  • Achuar (provincia de Pastaza y Morona Santiago)
  • A’i (provincia de Sucumbíos)
  • Andoa (provincia de Pastaza)
  • Kichwa (provincias Napo y Sucumbíos)
  • Siona (provincia de Sucumbíos) 
  • Secoya (provincia de Sucumbíos)
  • Shiwiar (provincia de Pastaza)
  • Shuar (provincias Morona Santiago, Pastaza y Zamora Chinchipe)
  • Waorani (provincias de Orellana, Pastaza y Napo)
  • Zápara (provincia de Pastaza).

Lenguas indígenas de la región amazónica en Ecuador

Las lenguas de estos pueblos representan a las familias lingüísticas Tukano, Jívaro, Quechua y Záparo; las lenguas a’ingae (cofán) y wao (huao) son independientes. Según Haboub (2009), la Constitución del Ecuador -aprobada en 2008- en su artículo 2 establece que el castellano, el kichwa y el shuar son los idiomas oficiales de relación intercultural.

Por otra parte, las actividades de subsistencia de estas comunidades indígenas son la agricultura, caza, pesca y recolección de productos del bosque, siendo parte esencial de su identidad cultural.

Explotación comercial

A lo largo de más de 500 años, a partir de la colonización española en el siglo XVI, los pueblos indígenas de la Amazonía ecuatoriana han sufrido una violencia brutal, confrontando encuentros y desencuentros en relación con la sociedad occidental dominante. En las provincias orientales del Ecuador, el proceso de explotación y exterminio de la población indígena se agudizó con el boom de la actividad económica del caucho -a finales del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX- y la extracción de otras materias primas de gran valor económico en el mercado internacional.

En este escenario, algunos pueblos indígenas amazónicos ecuatorianos como los Tagaeri y Taromenane –grupos con filiación cultural Waorani- huyeron de estas masacres y se encuentran en aislamiento en la región del Yasuní, alejados de la civilización y en estrecha relación de interdependencia con el medioambiente en el que desarrollan su modo de vida y cultura, con patrones de movilidad tradicional en sus dinámicas históricas de ocupación en la región (Narváez, et al, 2020) (2).

Neo-extractivismo

En general, la Amazonía ecuatoriana es denominada periferia extractiva, dada la explotación sin control de recursos naturales, especialmente forestales, minerales y energéticos, con el consecuente impacto negativo sobre el medioambiente y la calidad de vida de la población indígena. Asimismo, en materia de educación, salud e infraestructura es la región que cuenta con menos servicios básicos, presentando además los más altos niveles de pobreza del país.

En efecto, en el Ecuador se han priorizado las actividades económicas extractivas, especialmente las petroleras con el Decreto 751 emitido el 21 de mayo de 2019, en detrimento de las garantías de los derechos de las nacionalidades y pueblos indígenas en general, incluyendo los pueblos indígenas en aislamiento en la región amazónica del Yasuní. Esto contraviene la Constitución Nacional de esta República con una clara ausencia de políticas públicas para la preservación de los territorios ancestrales y el patrimonio cultural de las comunidades indígenas (Narváez, et al, 2020) (2).

Las características históricas y estructurales así como el contexto social, político y ambiental en el que se insertan las comunidades indígenas en general, han obstaculizado el mejoramiento de sus condiciones de vida y sus derechos.

No obstante, de acuerdo con Haboub (2009) (1) desde la década de 1980, los pueblos indígenas de la Amazonía ecuatoriana han constituido centros, federaciones y asociaciones para defender sus territorios e identidad cultural, entre ellas la Confederación Nacional de Indígenas del Ecuador (CONAIE) y la CONFENIAE (Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana) con una representación de 30% en la CONAIE. 

Territorios indígenas

En este escenario, a lo largo de los años el Estado ecuatoriano ha reconocido algunos territorios indígenas en la Amazonía, permitiendo a sus comunidades formas de participación social y política, así como la celebración de algunos acuerdos sobre el uso de las tierras y sus recursos.

Al respecto, se puede destacar el caso de una demanda contra el gobierno ecuatoriano, liderizada por la activista indígena Nemonte Nenquimo, que tuvo como resultado un dictamen de la Corte Constitucional de Ecuador en abril de 2019, conllevando la suspensión de un proyecto de explotación petrolera que amenazaba los territorios de la comunidad Waorani y la biodiversidad en la provincia de Pastaza, reconociendo así los derechos de este pueblo originario de la Amazonía ecuatoriana.

Covid-19

Finalmente, es importante mencionar el escaso control de ingreso de actores legales e ilegales a la Amazonía ecuatoriana, especialmente desde la declaratoria de emergencia por la pandemia del Covid-19, así como la falta de personal y protocolos especializados de prevención y atención de salud en los poblados y comunidades indígenas. A pesar de la pandemia, la actividad petrolera no se ha detenido, manteniendo un flujo de personas y transporte de materiales sin ningún control. Por tanto, las propias organizaciones de las nacionalidades y pueblos indígenas han tomado algunas medidas para proteger sus territorios y definir un protocolo de prevención, atención y respuesta frente a la Covid-19 (Salinas y Rodríguez, 2019) (3).

Referencias

1) Haboud, M. 2009. Ecuador Amazónico. En UNICEF/PROEIB. Atlas sociolingüístico de pueblos y lenguas indígenas de América Latina. Quito: Imprenta Mariscal (333-358). Recuperado de https://www.unicef.org/lac/media/9791/file/PDF%20Atlas%20sociolinguistico%20de%20pueblos%20ind%C3%ADgenas%20en%20ALC-Tomo%201.pdf.

2) Narváez, R., Maldonado, P. y Pichilingue, E. 2020. Pueblos indígenas aislados y de reciente contacto (Waorani) en la Región del Yasuní: Estado, vulneración de derechos y amenaza a la vida en el contexto de la pandemia de COVID-19. Quito: Fundación ALDEA y Fundación Pachamama. Recuperado de https://www.researchgate.net/publication/341978338_Pueblos_indigenas_aislados_y_de_reciente_contacto_waorani_en_la_Region_del_Yasuni_Estado_vulneracion_de_derechos_y_amenaza_a_la_vida_en_el_contexto_de_la_pandemia_de_COVID-19.

3) Salinas, V. y Rodriguez, L. 2019. Poblaciones indígenas amazónicas del Ecuador, su situación, cambios y diferencias reflejadas en su fecundidad. Bulletin de l’Institut Français d’Études Andines, 48 (3), 257-281. Recuperado de https://journals.openedition.org/bifea/10742.