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El jaguar, el Rey de la selva amazónica

marzo 13, 2020

El jaguar (Panthera onca): caracter√≠sticas, jaguar negro ¬Ņqu√© come, cu√°ntos quedan y d√≥nde encontrarlo en libertad? Avistamiento de jaguares: un negocio millonario. Jaguares captados por c√°maras trampa (VIDEO). Dibujos de jaguares para colorear.

portada jaguar

El jaguar es el felino m√°s grande de Am√©rica y el √ļnico del g√©nero  Panthera en toda la regi√≥n. Es, adem√°s, el tercero m√°s grande del mundo, despu√©s del tigre asi√°tico y el le√≥n africano.

En el planeta existen 36 especies de felinos, que pertenecen a la familia Felidae, que habitan en todos los  grandes territorios, salvo en Australia, Ant√°rtica y Madagascar. De las 36 especies, 12 viven en el continente americano: 5 en el tr√≥pico, 6 en lugares templados o fr√≠os y 1 solo, el jaguar, que mora en todos los ambientes (Ceballos 2012). 

Por otra parte, en la cuenca amaz√≥nica habitan 5 de las 12 especies de grandes felinos americanos: el ocelote (Leopardus pardalis), el margay (Leopardus wiedii), el yaguarundi  (herpailurus yaguouaroundi, el puma (Puma concolor) y el jaguar (Panthera onca). Entre ellos, destaca por su tama√Īo y su fuerza el jaguar (Ceballos 2012).  

Leopardo y jaguar (comparación)

Ilustración comparativa de guepardo, leopardo y jaguar.
Fuente: Historia Natural de los mam√≠feros (Dominio p√ļblico)

Nombre científico y otros nombres comunes del jaguar

El jaguar (Panthera Onca) recibe muchos nombres vern√°culos: jaguar, tigre, tigre real, tigre mariposa; tigre pintado, tigre serrano, tigre amapolo, tigre malib√ļ, tigre negro, pantera, otorongo y mancueva.

El nombre de jaguar es una derivaci√≥n de la lengua guaran√≠, en la que jaguara significa ‚Äúcomedor de carne que salta‚ÄĚ

Los otros nombres que se le han otorgado dependen de la región que habitan los jaguares.

H√°bitat del jaguar

El jaguar se encontraba ampliamente distribuido en todo el continente americano, desde América del Norte hasta la Argentina, incluyendo América Central, así como en los países de la cuenca amazónica.

Se estima que había unos 100.000 individuos hacia 1900.

Ahora, tras haberse reducido su zona de h√°bitat en un 50 %,  los jaguares han desaparecido de muchos lugares.

Se extinguieron en dos países: El Salvador y el Uruguay.

Casi no se encuentran en Estados Unidos, y se decía que estaban casi desaparecidos en México, pero utilizando la técnica de las cámaras-trampa se calcula ahora una población cercana a los 4.000 individuos en México.

Han casi desparecido de las selvas secas del Pac√≠fico en Ecuador y Per√ļ.

Jaguar (Panthera onca palustris) macho, a orillas del río Tres Hermanos, afluente del río Cuiabá, en Pantanal, Brasil
Jaguar (Panthera onca palustris) macho, a orillas del r√≠o Tres Hermanos, afluente del r√≠o Cuiab√°, en Pantanal, Brasil. Fuente: Charles J Sharp CC BY-SA

El jaguar es un felino sumamente resistente a los cambios clim√°ticos de su entorno, no obstante,  prefiere los ambientes h√ļmedos cercanos a r√≠os y √°reas con condiciones vegetales densas, aunque puede desplazarse en sabanas y bosques de la ceja de selva amaz√≥nica.  

Su h√°bitat principal lo constituyen los bosques h√ļmedos y secos, las sabanas, los pantanos y, en algunos casos, hasta √°reas cercanas a los asentamientos humanos, debido a la facilidad de obtener alimento proveniente de animales dom√©sticos y de ganado.

Jaguares en Ecuador

En Ecuador a√ļn se les consigue. All√≠ se distinguen dos subespecies de jaguar: los jaguares de la regi√≥n occidental del Ecuador (P. onca centralis), en peligro de extinci√≥n, y los de la regi√≥n oriental (P. onca onca), tambi√©n en peligro de extinci√≥n (Espinosa et al 2016). 

Jaguares en Brasil

De los 50.000 ejemplares que se estima la poblaci√≥n actual, la mayor√≠a, 30.000, habitan en el territorio brasile√Īo.

Se siguen viendo en libertad con una cierta frecuencia en regiones como El Pantanal y El Cerrado, en la Amazon√≠a, y algunas  veces en los llanos sudamericanos, hasta el punto de que en algunos lugares de la Amazon√≠a brasile√Īa se han organizado exitosamente salidas tur√≠sticas de avistamiento de jaguares en libertad. 

Descripción general del jaguar

Es un gran felino, de cuerpo alargado y esbelto, que puede llegar a pesar 150 Kg, de hábitos solitarios, exclusivamente carnívoro.

¬ŅQu√© come el jaguar?

Se alimenta tanto de presas grandes como el venado, el pecar√≠, el tapir o danta (Tapirus terrestris) como de presas de tama√Īo mediano o peque√Īo, como anfibios, reptiles, peque√Īos mam√≠feros o peces.  

Jaguar atacando un tapir.
Jaguar atacando un tapir.
Fuente: The new natural history (c.1901), by Lydekker, Richard (1849-1915), Vol. 1
Autor: Friedrich Wilhelm Karl Kuhnert (1865-1926) pintor e ilustrador alem√°n.
(Dominio p√ļblico)

Pelaje y color

El jaguar presenta un pelaje corto,  de colores amarillo y rojizo en los costados, y con tonos m√°s claros hacia el hocico y las mand√≠bulas. Presenta manchas negras en la cabeza, cuello y cola. 

En la parte pectoral e inferior de sus patas presenta color blanco, poseyendo a lo largo de su cuerpo rosetas de color negro, con una mancha central usualmente en el costado y el dorso.

Jaguar negro

Es posible encontrar ejemplares de jaguares con una coloraci√≥n totalmente negra. Y se les llama leopardo, del lat√≠n leopardus, que quiere decir ‚Äúle√≥n oscuro‚ÄĚ. 

Jaguar negro acostado
Jaguar negro acostado. Fuente: Jaguar Negro / CC BY-SA

Peso

Se han observado jaguares con un peso de hasta 158 kg, pero el peso en promedio de un macho es de 100 kilogramos, y en las hembras es de 70 kg. 

Longitud

Su cuerpo puede alcanzar una longitud de 2,75 m, midiendo desde el hocico hasta el extremo de su cola. 

Tiempo estimado de vida

El jaguar sometido a cautiverio, como sucede en el zool√≥gico,  puede llegar a vivir hasta 25 a√Īos, mientras que en su entorno natural puede alcanzar hasta los doce a√Īos,  para ser el felino de mayor longevidad.

Los Super Poderes de felinos como el jaguar

Todos los felinos se parecen en que poseen colmillos cónicos y colmillos inferiores grandes. La mayoría son de hábitos solitarios, a excepción de los leones (Panthera leo) y los geopardos (Acinonyx jubatus) que viven en manadas.

Jaguar (Pantera onca) en el zoológico de toronto
Jaguar (Pantera onca) en el zool√≥gico de toronto. Fuente: MarcusObal / CC BY-SA

Los jaguares, como la mayor√≠a de los grandes felinos, tienen garras rectr√°ctiles y especializadas en la manipulaci√≥n y dominio de las presas que est√°n a su alcance y se resisten.

Presentan hábitos tanto nocturnos como diurnos, por lo que sus ojos son muy sensibles a los cambios en la luz del día o a la oscuridad.

La vista de los felinos supera hasta seis veces la visión de los humanos.

Validos de esa agudeza visual y del colorido y manchas de su piel que le permiten camuflarse en la espesura del bosque, los jaguares son h√°biles cazadores, diestros para  localizar y atrapar a sus presas (Pay√°n, Soto 2012).

Su sentido del olfato, en cambio, es poco desarrollado.

Pero se valen de sus bigotes, conectados a terminales nerviosos para descubrir la direcci√≥n del viento y calcular el espacio existente entre las ramas del bosque, lo que le ayuda a desplazarse en silencio en plena oscuridad. 

Comportamiento sexual del jaguar

El jaguar macho alcanza su madurez sexual entre los tres y los cuatro a√Īos de edad, mientras que la hembra lo hace entre los dos y los dos a√Īos y medio.

La √©poca de celo de la hembra se presenta en un per√≠odo comprendido entre los seis y los 17 d√≠as. 

Un par de jaguares salvajes copulando
Un par de jaguares salvajes copulando, revelando la expresi√≥n en la cara de cada individuo. La hembra revela claramente el dolor que siente debido a la forma anat√≥mica del √≥rgano genital del macho. Stella Ditt Pfundstein / CC BY-SA

El proceso del apareamiento es muy breve, pero frecuente.

El período de gestación va de 93 a 105 días.

La hembra pare de una a cuatro crías, que se alimentan solo de leche materna hasta los tres meses de vida.

El destete ocurre a los cinco o seis meses, y luego las cr√≠as permanecen, en su proceso de desarrollo,  junto a su madre de un a√Īo y medio a dos a√Īos.

Al alcanzar su madurez sexual, se alejan de su madre para establecerse por su cuenta.  

H√°bitos y alimentaci√≥n. 

Es un felino muy territorial y solitario. Usualmente en el territorio de un macho pueden permanecer dos hembras.

El jaguar tiende a hacer grandes desplazamientos en busca de comida y refugio, hasta el punto de que un d√≠a pueden recorrer hasta  unos 10 km.

Black Jaguar on the move

La superficie promedio correspondiente a un jaguar, varía entre 54 km2 a 938 Km2.

Otros como Tobler et al (citado por Universidad San Francisco de Quito 2017) se√Īalan un √°rea de 130 km2 para las hembras y de 283 km2 para los machos.  

El jaguar es un animal territorial. Marca su territorio, raspando con sus garras los troncos de los √°rboles, orinando en el suelo o defecando por los caminos que transita.  

Función del jaguar para el equilibro de los ecosistemas

El jaguar es una especie reguladora de su entorno, y resulta importante para la salud del ecosistema.

La existencia de carn√≠voros afecta la cadena tr√≥fica, porque su ausencia o disminuci√≥n  afecta las poblaciones presa, que pueden multiplicarse, aumentando la presi√≥n sobre la vegetaci√≥n consumida, modificando la recuperaci√≥n natural del bosque.  

jaguar cazando en rio

El jaguar contribuye a regular la fauna a su alrededor, disminuyendo animales viejos y enfermos a los que elimina, mientras  protege a otros, pues su √°rea de vida ocupa grandes espacios, en los que sirve como un elemento disuasorio para la penetraci√≥n de posibles ocupantes humanos.

As√≠, reduce la presi√≥n para otras especies, lo que lo posiciona como una pieza esencial para la regulaci√≥n y la conservaci√≥n del entorno, en especial en algunos lugares donde vive, como sucede en la regi√≥n amaz√≥nica. 

Los enemigos del jaguar

Los principales enemigos del jaguar son la caza ilegal, la deforestaci√≥n, la fragmentaci√≥n del h√°bitat, especialmente por la apertura de carreteras y el desarrollo de asentamientos humanos, el avance de las explotaciones agropecuarias y la disminuci√≥n de las especies animales que les sirven como presa, y que son esenciales para su alimentaci√≥n.  

El jaguar es una especie muy amenazada, sobre todo por la cacería ilegal.

Entre las amenazas que comprometen la vida del  jaguar, la m√°s letal es la los grupos humanos, sobre todo los cazadores y los ganaderos que practican la ganader√≠a extensiva.

Ambos, persiguen, cazan y matan al jaguar.

Los cazadores para obtener su piel, que exportan a compradores europeos, asi√°ticos y estadounidenses, o que exhiben como un trofeo de su ‚Äúhaza√Īa‚ÄĚ deportiva.

Los ganaderos lo persiguen para proteger a sus reba√Īos de la acci√≥n depredadora del jaguar, pues √©ste se alimenta de las reses de su explotaci√≥n pecuaria extensiva.

De esta manera, en un escenario donde los mam√≠feros terrestres mayores han sido reducidos progresivamente por la cacer√≠a, la fragmentaci√≥n del bosque y la deforestaci√≥n, que acorta e interviene el √°rea de su  h√°bitat, el jaguar se provee de carne, con un gasto menor de energ√≠a que le supondr√≠a la caza en las sabanas o en la selva de presas menos abundantes, y m√°s √°giles en su huida. 

Especie amenazada

La amenaza contra el jaguar es cada vez m√°s notoria y avanza de manera indetenible, especialmente en las √°reas de bosque no protegidos. Esa enorme presi√≥n ha convertido al jaguar en una especie casi en extinci√≥n en algunos lugares, y en ‚Äúcasi amenazada‚ÄĚ en otros. 

La presencia del jaguar en la Amazon√≠a colombiana, por ejemplo, comenz√≥ a disminuir a partir del 2006.  Debido principalmente a la cacer√≠a furtiva, la caza deportiva y las retaliaciones de los ganaderos que pusieron precio a la cabeza del jaguar (Casta√Īo-Uribe, Ange-Jaramillo, Ram√≠rez-Guerra, Romero 2015).

El jaguar fue reemplazado por otro gran felino, el ocelote o tigrillo (L. pardalis)., que vive hasta en zonas fragmentadas, aprovechando √°reas de paisaje intervenido, que conservan a√ļn una buena cantidad de presas medianas y peque√Īas.

El ocelote o tigrillo sustituyó al jaguar en su papel de regulador de poblaciones animales. Los ocelotes y los pumas se adaptan con una cierta facilidad a la existencia de poblaciones humanas.

De all√≠ que su h√°bitat ideal  es en la cercan√≠a de comunidades ind√≠genas nativas y en las grandes √°reas protegidas, como los parques nacionales y otras √°reas de reserva animal.

No solo para los grandes felinos, sino tambi√©n para grandes y medianos mam√≠feros, como picure (Dasyprocta punctata), armadillo (Dasypus novemcinctus), lapa (Cuniculus paca), chig√ľiro (Hydrochaeros hydrochaeris) (Morrison, Sechrest, Dimerstein, Wilcove, Lamoreux 2007). 

En algunos casos la competencia entre grandes felinos y poblaciones humanas se incrementa con la disminución del bosque y del contingente de presas, en particular en los lugares situados en las cercanías a los cuerpos de agua, donde se concentra el ganado para abrevar.

El √ļltimo refugio del jaguar‚Ķ

La regi√≥n del Trapecio Amaz√≥nico (Colombia, Per√ļ y Brasil) es una de las √°reas prioritarias de investigaci√≥n y que resulta clave para el  muestreo de mam√≠feros en la cuenca amaz√≥nica (Oliveira et al 2002). 

No van quedando muchas áreas aptas para la conservación del jaguar y otros grandes felinos.

La mayor√≠a est√°n localizadas en la Amazon√≠a, que se ha convertido, en la pr√°ctica, en el h√°bitat m√°s importante para la supervivencia del jaguar y de la mayor√≠a de los mam√≠feros terrestres grandes, con pesos superiores a los 10 kg, dependientes de los bosques bajos tropicales de Am√©rica del Sur (Pay√°n-Garrido, Escudero-P√°ez 2015; Sanders et al 2002).  

Un estudio de la WWF estim√≥ la existencia de unos 2.000 jaguares en el Corredor Trinacional Napo-Putumayo, que toca territorios compartidos por Colombia, Per√ļ y Ecuador, un territorio que cada vez es m√°s penetrado, a pesar de su condici√≥n de reserva natural.

Ese corredor atraviesa la Reserva de Fauna Cuyabeno, en el Ecuador, el Parque Nacional Gueppi-Sekime,  en el Per√ļ, y el territorio ind√≠gena Predio Putumayo, en Colombia. 

Poblaciones de jaguares en el Amazonas

Todas estas estimaciones de la existencia de grandes felinos son facilitadas por la utilizaci√≥n de c√°maras-trampa, una tecnolog√≠a muy eficiente para ese prop√≥sito.  Con ellas, distribuidas en grandes √°reas de posible concentraci√≥n de animales como los grandes felinos, se pueden detectar especies cr√≠pticas a cualquier hora de la noche, sobre todo para animales con h√°bitos nocturnos,  para realizar inventarios de especies y determinar su abundancia y densidad (Pay√°n-Garrido, Escudero-P√°ez 2015: 226). 

Guardaparques de la Reserva Nacional Río Clarillo (Región Metropolitana) instalan cámaras trampa, con las que se obtienen registros de fauna sin perturbarlos con presencia humana, a través de la activación de sensores de movimiento, que incluso funcionan en la oscuridad. Con tales imágenes es posible realizar estudios sobre esta área.
Autor: javier Ramos Pinochet / CC by SA 4.0

Con el uso de las c√°maras-trampa se ha podido determinar la densidad comparativa de jaguares en varias regiones.

En la Amazon√≠a colombiana la densidad es de 2,70  jaguares por 100 km2, en los llanos orientales de Colombia es de 2,27 unidades/ 100 km2, en el Magdalena Medio, de 4,88 /100 km2, en la Amazon√≠a boliviana, de 2,8/ 100 km2.

Pay√°n-Garrido y Escudero-P√°ez (2015: 230) consideran  que una buena estimaci√≥n de jaguares en la Amazon√≠a puede ser de 3/ 100 km2. Esas estimaciones de abundancia y densidad tambi√©n se hacen para mam√≠feros terrestres grandes como el venado colorado o el pecar√≠ de collar. 

¬°Video de jaguar captado durante horas por una c√°mara trampa!

Por medio de cámaras las manchas de los jaguares son identificadas para tener un registro de estos. Video cortesía Rony García de WCS Gua.

Acuerdos indígenas para la protección del jaguar y otras especies

Es interesante se√Īalar la existencia de algunos acuerdos comunitarios en tierras ind√≠genas, como las del alto Caura, para la conservaci√≥n de los grandes vertebrados en √°reas no protegidas. (Perera-Romero, Polisat, Maffei, 2015).

La gestión territorial indígena, de la población indígena residente en sus hábitats ancestrales, y en sus territorios, ha contribuido a la salvaguarda de la conservación de los grandes vertebrados, tanto en la Amazonía como en el Escudo Guayanés.

Ese acuerdo territorial ha bajado la presi√≥n de caza sobre algunos animales  del monte, como el b√°quiro de cachete blanco (Tajacus pecari) y el tapir (Tapirus terrestres), as√≠ como para la conservaci√≥n del jaguar (Casta√Īo-Uribe, Ange-Jaramillo, Ram√≠rez-Guerra, 2015; Perera-Romero, Polisat, Maffei 2015).    

Mitos y leyendas del jaguar en la cultura amazónica

El jaguar ha sido un importante  referente en la creaci√≥n de todo un sistema de relaciones, pr√°cticas y creencias que existen en los distintos grupos sociales, y principalmente en las comunidades nativas ind√≠genas amaz√≥nicas, regi√≥n en la que hay una mayor concentraci√≥n de la especie. 

Partiendo de los relatos ancestrales ind√≠genas, incluso desde tiempos prehisp√°nicos, hasta las propias narraciones de los cazadores hoy en d√≠a, el jaguar representa un notable inter√©s en lo concerniente a los temas cosmol√≥gicos, m√°gico-religiosos, ritualistas; sociales y econ√≥micos y, sin duda alguna,   en el desarrollo de la cultura de la regi√≥n amaz√≥nica en si misma.

El jaguar viene a representar en la cultura ind√≠gena los instintos b√°sicos de los seres humanos, en especial en aquellos que logran ‚Äútransformarse‚ÄĚ en el propio jaguar buscando imitar su audacia y fuerza,  y adquirir la capacidad de exterminar o dominar a sus semejantes. 

En la cosmogon√≠a ind√≠gena amaz√≥nica, el  jaguar ha sido temido y adorado en gran medida por parte de los grupos humanos desde tiempos ancestrales.

El cham√°n y el jaguar

El cham√°n, o brujo de las tribus, se transforma simb√≥licamente en un  jaguar, para acceder a los poderes que le brinda el entorno natural del felino. 

En este caso, el cham√°n se apropia de los atributos del jaguar para convertirse en un ser con enormes energ√≠as espirituales y m√°gicas,  que pueden ser usadas en beneficio o en perjuicio de los dem√°s, ya sea para ayudar o para hacer da√Īo, seg√ļn sea el caso.

El cham√°n se enfrenta, en medio del trance, al jaguar. Si lo derrota, puede  conducir la energ√≠a del universo hacia el bien, pero si es derrotado por el jaguar, encarna el esp√≠ritu del mal.

De esa manera se ha creado desde tiempos remotos una relaci√≥n tan √≠ntima entre el jaguar y el chaman, que se pensaba en las culturas ancestrales que el uno era el otro.  

El jaguar ha sido desde siempre,  para las culturas del norte, centro y sur de Am√©rica, un s√≠mbolo de fuerza y poder.

El jaguar en las culturas prehisp√°nicas.

Históricamente se han encontrado evidencias de inmensas piedras talladas con iconos de hombres jaguar. De lo que se infiere el grado de importancia que, sobre todo en la cultura mexicana olmeca, poseía el jaguar en el contexto de los escenarios bélicos de los grupos indígenas.

Olmecas

Para los olmecas, habitantes de las selvas del golfo de México en el 1.400 a.C., el jaguar era su referente mitológico más importante.

Mayas

Para los mayas, en la pen√≠nsula de Yucat√°n,  del sur de M√©xico y Guatemala, el jaguar constitu√≠a un dios del inframundo, y aparece en Chilam Balam, libros escritos an√≥nimamente en los siglos XVI y XVII, en los que Balam era ‚Äúel que es boca‚ÄĚ, es decir el que profetiza, el chilam, asociado a presencias como la del jaguar, e incluso su denominaci√≥n en n√°huatl.

Aztecas

Adem√°s, para los aztecas el jaguar era el dios Tezcatlipoca, el se√Īor de las sombras, por su habilidad para penetrar en las tinieblas. Entre ellos hab√≠a feroces guerreros, los guerreros ocelotl, que portaban en los enfrentamiento una  piel de jaguar sobre su espalda.

Guerrero jaguar azteca
Guerrero jaguar azteca, tlahuahuanque. El combate sacrificial ritual azteca llamado sacrificio gladiatorio en espa√Īol y tlahuahuanaliztli o tlauauaniliztli en n√°huatl, como se muestra en el folio 30r del Codex Magliabechiano. Siglo XVI Fuente: FAMSI website (Foundation for the Advancement of Mesoamerican Studies, Inc.) Dominio P√ļblico

Un palacio a los jaguares existe en Tlatelolco, as√≠ como existen monumentos arquitect√≥nicos dedicados al jaguar entre los mayas, como ocurre en la ciudad maya de Chichen Itz√°. 

El jaguar en las culturas indígenas sur americanas

El jaguar era importante no solo en la mitolog√≠a mexicana, sino tambi√©n en la  sudamericana. En la cultura ind√≠gena ecuatoriana el jaguar actuaba como mediador entre los hombres y los dioses.

Los waorani, por ejemplo, creen que los viejos guerreros, al morir, se transforman  en jaguares, y que los chamanes tienen la facultad de moverse entre dos estados: el humano y el del jaguar (Espinosa et al 2016). 

El otorongo, entre los ind√≠genas de la Amazon√≠a peruana, es una presencia esencial en el relato amaz√≥nico y en la cosmogon√≠a ind√≠gena. En las cultura ind√≠gena peruana, como en la cultura chav√≠n, el jaguar est√° representado en diferentes soportes, en especial en cer√°mica.   

Los seres humanos y los animales comparten para estas culturas el mismo significado espiritual, Reichel-Dolmatoff (1975) se√Īala que:

‚Äúel jaguar se haya a menudo asociado con cierto numero de fen√≥menos naturales como el trueno, el sol, la luna, las cavernas, las monta√Īas, el fuego y tambi√©n ciertos animales‚ÄĚ, como el jaguar o la serpiente. 

Reichel-Dolmatoff (1975)

De all√≠ el importante papel que juega el jaguar dentro de la cosmogon√≠a ind√≠gena. 

El jaguar es considerado en el interior de esa cosmogon√≠a como una deidad, un dios,  y no solo como un animal fuerte y audaz.

En las diversas creencias animistas ind√≠genas  el jaguar es un ser inmortal, no muere porque su esp√≠ritu ind√≥mito queda para siempre en el cosmos y,  en ocasiones, toma su forma espiritual en el mundo de los humanos.

El jaguar como emblema principal del turismo ecológico

El papel regulador que cumple el jaguar en la ecolog√≠a de los sistemas ambientales, el temor que infunde a las poblaciones humanas,  la mitolog√≠a ind√≠gena y el misterio que envuelve su presencia, su escasez relativa y la significaci√≥n simb√≥lica que se le atribuye, han convertido al jaguar en objeto  de culto para el observador urbano.

Se ha creado, as√≠, una rentable corriente de flujo tur√≠stico en algunas regiones amaz√≥nicas, tal como sucede en algunas zonas del √Āfrica tropical, para la observaci√≥n de jaguares en libertad. 

Desde hace varias d√©cadas, concretamente desde la d√©cada de 1990, se ha desarrollado el turismo de observaci√≥n de jaguares en algunas haciendas ganaderas de la regi√≥n de El Pantanal, en Brasil (Hoogsteijn, Hoogsteijn, Tortato, Rampin, Vilas 2015). Las √°reas naturales protegidas de El Pantanal est√°n ubicadas en los estados de Mato Grosso y Mato Grosso de Sul. 

El avistamiento de jaguares salvajes como actividad turística: un negocio millonario.

En El Pantanal funcionan cuatro haciendas, asociadas al sistema barco-r√≠o,  en las que coexiste la ganader√≠a extensiva con el turismo de observaci√≥n del jaguar, principalmente, que constituye su especie bandera.

Jaguar hembra molesta en el Rio S√£o Louren√ßo, Porto Jofre, Pantanal, Pocon√©, Mato Grosso, BRAZIL Bernard DUPONT from FRANCE / CC BY-SA

De las cuatro haciendas, dos son explotaciones tur√≠sticas activas y dos son centro de protecci√≥n del jaguar. Los promotores tur√≠sticos que garantizan la observaci√≥n de jaguares cobran tarifas diarias de US $ 350, y los que no dan seguridad de la observaci√≥n cobran US$ 150. 

Los resultados de la actividad han resultado un excelente negocio para las haciendas ganaderas.

Se calcula que las pérdidas que los felinos ocasionan por depredación al ganado no llegan al 4,11 % de las ganancias brutas generadas por el turismo en tres explotaciones ganaderas y al 3,7 % en la más conocida, la Fazenda San Francisco, en la que los ingresos generados por ese tipo de turismo exceden por mucho las pérdidas ocasionadas por la depredación.

Son haciendas donde abundan las especies presas de felinos. All√≠ operan tambi√©n alojamientos  para turistas: casas de hacienda, hoteles y posadas. 

La mayor afluencia de turistas en esas haciendas ocurre en la temporada seca (de julio a noviembre). Para darnos cuenta  del movimiento tur√≠stico ya en el 2012 se registr√≥ un flujo de 10 turistas cada hora.

El gasto diario de cada turista ronda los US $300. Si se calcula una duración promedio de tres días por cada visita, el gasto por cada turista sería US $ 900.

Uno solo de los cuatro destinos tur√≠sticos report√≥ la llegada anual  de 1.100 turistas a su hostal, lo que gener√≥ un ingreso bruto anual de US $ 1 mill√≥n (Hoogsteijn et al 2015: 267-269).  

Dibujo de jaguar

dibujo de jaguar
dibujo de jaguar negro

Jaguar para colorear

jaguar para colorear
jaguar para colorar

Referencias.

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