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Arañas del Amazonas

Descripción, alimentación, comportamiento, reproducción. El veneno de las arañas. Arañas del Amazonas peligrosas para los humanos.

Arañas del Amazonas

Las arañas del Amazonas pertenecen a uno de los once órdenes de la clase Arachnida, el más diverso, del orden Araneae, uno de los grupos de artrópodos de más amplia distribución, que está lejanamente emparentada con los insectos.

Por esta razón no debe confundirse las arañas con los insectos.

Comprenden un amplio espectro formado por  unas 110 familias y más de 46.500 especies.

Todo el mundo sabe cómo son los arañas, que, a menudo, nos infunden temor y fobia (aracnofobia), y que muchos especialistas, agrupados en la disciplina aracnología,  discuten sobre si es innata o es un comportamiento aprendido.

Araña prepara su presa
Araña prepara su presa – Public Domain

Pero pocos saben que las arañas no son insectos, y por lo general los confunden.

Las arañas viven en todos los ecosistemas existentes, salvo en los  de mar abierto, por su facilidad para colonizarlos y de dispersión. 

Los especialistas consideran que las arañas existen  en la Tierra desde hace más de 350 millones de años, desde el período Carbonífero (Ferretti et al 2011). 

La mayoría de las arañas son depredadoras solitarias de pequeños animales, como insectos. La mayoría son venenosas, salvo las de la familia uloboridae.

Pero no todas son peligrosas, ni su picadura tiene efectos mortales para los seres humanos.

Y en rigor, muy pocas, aunque existen antídotos para evitarlo. Segregan y guardan el veneno en sus glándulas, que se encuentran en los quelíceros. Con ese veneno paralizan a sus víctimas.

Arácnidos del Amazonas

No hay muchas investigaciones sobre las arañas amazónicas, y no hay inventarios completos de las especies por región amazónica.

Araña Moma

Araña mona

Escorpión Tityus travittatus

Escorpión Tityus Trivittatus

araña bananera-Phoneutria_nigriventer

Araña bananera

Aunque se ha realizado ciertos esfuerzos (EcoRegistros Ecológicos 2020), todavía falta mucho por hacer. Hay estudios magníficos (Avilés et al 2001).

Y se sabe que existen numerosas especies de arañas, algunas que exhiben comportamientos sociales, pertenecientes al menos a siete familias diferentes.

Una de las especies más importantes, por su tamaño y por ser consumida por varios grupos indígenas amazónicos, en especial de Venezuela, es la Theraphosa blondi, conocida localmente como araña mona, y en otras partes como tarántula Goliat.

Descripción

El cuerpo de las arañas está formado por dos segmentos o tagmas: el cefalotórax o prosoma, y el abdomen o opistosoma.

Todas las arañas cuentan con un par de quelíceros, un par de pedipalpos y cuatro pares de patas locomotoras. 

Los quelíceros, situados inmediatamente antes de la boca, preorales, son piezas bucales terminadas en punta que guardan las glándulas venenosas  y les sirven para agarrar los alimentos.

Araña mona
Araña mona – Public domain

Los pedipalpos son como patas, pero que no se apoyan en el suelo, manteniéndose levantados en la parte delantera.  Los pedipalpos actúan como órganos táctiles, pues carecen de antenas.

Con los pedipalpos se produce  el cortejo de la araña hembra y actúa como aparato copulador. 

El cuerpo completo de la arañas, de acuerdo a su enorme variedad de especies, mide entre   0,5 mm a 9 cm, pero con sus patas extendidas puede alcanzar hasta 25 cm, e incluso más, tal como sucede con la especie Theraphosa blondi, que recibe varios nombres, como tarántula Goliath o araña mona, y es considerada la mayor, o al menos una de las más grandes arañas del mundo.

Las arañas poseen un aparato circulatorio, con un minúsculo corazón dorsal tubular localizado  en el abdomen u  opistosoma. 

Su corazón late, de 30 a  100 veces por minuto, haciendo circular la hemolinfa bombeándola desde una cavidad pericárdica.

Las arañas respiran por órganos internalizados, empleando pulmones en libro, por su estructura plegada, para poder multiplicar el área o superficie del intercambio.

Las arañas poseen hasta cuatro pares de ojos. No obstante, su visión es generalmente pobre.

Alimentación de las arañas

Las arañas son depredadoras, carnívoras. Parasitan a las presas usando su veneno, que capturan cuando quedan atrapadas en su telaraña.

Mastican a sus víctimas con sus dientes que forman parte de sus quelíceros. Le inyecta sus jugos digestivos. Por lo que hacen la digestión externa de sus presas, sorbiéndolas.  

Cuentan, además, con una especie de “pelos”, que le sirven para tamizar el alimento, separando las partes sólidas de las líquidas. 

Comportamiento

Las arañas son de hábitos solitarios, y nocturnos. Por lo general huyen de la luz y se sconden.  

Poseen glándulas sericígenas, localizadas en el opistosoma, con las que producen seda.

Con esa sustancia construyen sus telarañas o redes. E incluso elaboran un largo hilo que actúa como una “vela” para  navegar en el viento, en lo que llaman “vuelo arácnido”.

Telaraña
Telaraña – Daniel Osorio

La sede es producida por una glándulas secretoras llamadas “hileras”. La seda es una sustancia líquida, compuesta por proteínas, que se solidifica al entrar en contacto con el oxígeno del aire.

Las arañas son hábiles en el cortejo a la hembra, en la precisión en el tejido de las telarañas y en el cuidado parental.

La araña hembra cuida a sus descendientes hasta que alcanzan el desarrollo apropiado para capturar presas por sí mismos. 

Y se dan algunos casos,  aunque raros, que la madre se sacrifica para servir de alimento inicial a sus hijos.

El veneno de las arañas

Las arañas emplean su veneno para defenderse de sus depredadores. Las arañas son depredadores, que, a su vez, son depredados por aves, serpientes, sapos, lagartos, mamíferos, y otros artrópodos como avispas, ciempiés, escorpiones.

Pero tienen mecanismos de defensa contra sus depredadores. Las arañas poseen dos tipos de veneno: uno relativamente suave, para paralizar a sus víctimas, y otro más fuerte, para defenderse de sus enemigos.

Cuando éstos se le acercan, reciben su veneno más potente, que los ahuyenta en la mayoría de los casos, y que en algunos produce un daño severo.

El veneno es, por lo general,  más potente en las especies de mayor tamaño. El principio activo del veneno segregado es un neurotóxico, llamado  cuyos efectos se prolongan de 3 a 7 días, aunque solo en un tercio de los casos  hay efectos sistémicos, es decir, que afectan a todo el organismo.

Arañas del Amazonas peligrosas para los humanos

De las 46.500 especies de arañas solo 175, pertenecientes a  cuatro géneros, presentan riesgos para la salud: Atrax (arañas de túnel, en Australia), Loxoceles (arañas violinistas, en México), Latrodectus (viuda negra o araña capulina) y Phoneutria  (arañas bananeras, que se encuentran en áreas de plantaciones bananeras de Costa Rica, Ecuador y Brasil).   

Araña bananera - Phoneutria nigriventer
Araña bananera – Phoneutria nigriventer
Techuser / CC BY-SA

Algunas arañas migalomorfas, como las tarántulas americanas, poseen haces urticantes, que irritan al tocarlos y hasta producen daños severos  a los ojos de los afectados.

Se ha observado que, a pesar de ser típicamente solitarias, algunas especies de arañas han desarrollado ciertos comportamientos sociales, como la de agrupar telas individuales  o nidos colectivos, y  cooperación entre individuos.

E incluso ciertos cuidados comunitarios de las crías, que protegen en sacos  contra los depredadores y parásitos y para facilitar el aprovisionamiento de alimentos. No obstante,  estos comportamientos son menos elaborados y complejos que los de las abejas, hormigas y termitas.

Reproducción de las arañas

Los machos cortejan a las hembras con una especie de danza “ritual”, moviendo sus pedipalpos rítmicamente.

A veces les ofrecen a la hembra, al aproximarse, una presa envuelta en seda o un señuelo, mientras introduce su espermatóforo en las vías sexuales de la hembra, con sus pedipalpos, que actúan, en este caso, como órganos copuladores.

Tras la cópula, muchas veces la hembra devora al macho. 

Bibliografía

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  • Arisqueta-Chablé C., Pinkus-Rendón M., Manrique-Saide P., González H.D., Meléndez-Ramírez V. 2015. Colección Aracnológica. Bioagrociencias, Vol. 8. No. 2. Número Especial, Julio-Diciembre.  
  • Avilés L., Maddison N.P., Salazar P.A., Estévez G., Tufiño P., Cañas G. 2001. Arañas sociales de la Amazonía ecuatoriana, con notas sobre seis especies sociales no descritas previamente.  Revista Chilena de Historia Natural.  Vol. 74 (3).
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  • EcoRegistros.org-Registros Ecológicos de la Comunidad. 2020. Ecoregistros.org/ site/ país.php.?id018&idgrupoclase=6.

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