Saltar al contenido

La Nuez de Brasil

¡Una fruta amazónica más valiosa que el oro!

Nuez de brasil

La Nuez de Brasil (Bertholletia excelsa), castaña amazónica, nuez boliviana o nuez de Pará,  es una especie nativa de América, y específicamente endémica del bosque amazónico.

Se encuentra en las zonas no inundables de Brasil, Bolivia, Perú, Venezuela y las Guayanas.

En las fronteras entre Brasil y Bolivia, y la de Perú y Bolivia,  hay grandes concentraciones de árboles de esta especie.

Es una especie de crecimiento espontáneo, de gran longevidad (con carbono 14 se ha estimado 650 años la existencia en algunos árboles), que se halla silvestre en la Amazonía.

Esa circunstancia favorece  su explotación como una especie de protección ecológica, pues se prefiere explotar sus frutos antes que derribar el árbol que los produce.

Su semilla es uno de los pocos productos del bosque amazónico comercializados mundialmente, producidos exclusivamente por árboles silvestres.  

La especie es una fuente de ingresos importante para las comunidades locales recolectoras, lo que, con frecuencia, atenta contra la fauna local, porque miles de personas transitan por el bosque reduciendo la vegetación, y amenazando con la extinción de algunas especies de mamíferos como el mono araña, del género Ateles.  

Descripción botánica de la Nuez de Brasil

Es un árbol de la familia de la Lecythidaceae, de  gran porte que llega a medir hasta unos 60 m de altura. Su tronco o fuste es cilíndrico, desprovisto de ramificación hasta la copa.

Árbol de la castaña del brasil Brazil Nut o Bertholetia excelsa. Fuente: mauroguanandi [CC BY 2.0]

La corteza es dura, rugosa, oscura y hendida. Sus hojas son fuertes, deciduas, en forma cóncava, y sus flores presentan de dos a tres sépalos y seis pétalos amarillos.

El fruto, su producto principal, es una cápsula  grande, esférica o ligeramente achatada, indehiscente (que no abre naturalmente,  al madurar), con una cascara dura y leñosa, muy parecida al coco, por lo que en el Brasil también le dicen coquito.

Tarda 15 meses en madurar.

El fruto presenta un peso muy variable, que oscila entre 200 y 2.000 g, con un diámetro que va de 10 a 25 cm.

Contiene de 8 a 24 semillas, con un promedio de 18 semillas,  angulosas, en forma de media luna, de 4 a 7 cm de longitud, con cáscara coriácea y rugosa, que tienen en su interior una almendra blanca, leñosa, recubierta por una piel de color marrón.

Un árbol adulto puede dar de 200 a 400 frutos, que son propagados, por animales del monte como roedores grandes (Dasyprocta variegate y agouti paca) y monos capuchinos (Cebus capucinus).  De allí que exista una relación muy estrecha de la propagación de la especie con la fauna del bosque.

La semilla, una vez liberada, germina un año después. Las plantas presentan una gran variabilidad entre ellas, cambiando de año a año, entre un árbol a otro, en relación con la producción de frutos.   

Ecología, propagación y procesamiento de la “castaña amazónica”

La especie crece de manera natural en áreas que presentan un rango de temperatura  media anual que varía entre 24,3 °C y 27,2 °C, con valores máximos de 32,6 °C y mínimos de 19,9 °C.

Las zonas de crecimiento silvestre  presentan una precipitación total anual que oscila entre 1.400 y 2.500 mm, con un promedio de humedad de 79 a 91 %. La cantidad anual de horas de luz  va de 2.000 a 2.500.

La planta puede ser multiplicada por semilla, injerto o por cultivo de embriones maduros, aunque la manera de propagación usual es la semilla.

La cosecha de los cocos se realiza cuando caen al desprenderse del árbol, por maduración natural. Los recolectores cortan con un machete la parte superior de cada fruto para extraer las semillas. Luego las semillas son lavadas, eliminándose las vanas y las que sufrieron algún daño al cortarse el coco. 

Usos culinarios y agroindustriales del fruto Nuez de Brasil

La nuez es el fruto de una semilla, mientras que la semilla es de naturaleza embrionaria. De tal manera que la nuez es un fruto y una semilla. Se compone de una capa dura que corresponde al fruto, y de una capa interna, a la semilla. 

La semilla o almendra, de elevado valor nutritivo y económico, es la parte más útil del fruto. Puede ser consumida cruda o tostada, o empleada como ingrediente en la elaboración de productos de pastelería: galletas, tartas, pasteles, así como en caramelos, helados y diversos tipos de postres. 

La leche de la nuez del Brasil, extraída de la trituración de las almendras frescas, se emplea en la región productora, en particular en la Amazonía brasileña, en la elaboración de diversos platos típicos y en el tratamiento de muchas enfermedades, en especial, en las afecciones de la piel, como acné y manchas.

Composición con aceite y nueces de la Castaña del Brasil. P. S. Sena [CC BY-SA 4.0]

El aceite, extraído de las almendras deshidratadas, presenta un buen coeficiente de digestibilidad, se emplea como lubricante y como materia prima para la elaboración de jabones finos y cosméticos.  De su residuo, se elabora una harina rica en proteína, que se emplea, mezclada con harina, para elaborar pan. O para productos de alimentación animal.

La madera del árbol, de un largo fuste, se usa en la construcción civil y naval, en la fabricación de muebles y de madera prensada. De la cáscara del tronco se saca un producto empleado para calafatear las embarcaciones y la confección de esteras. 

La cáscara, tanto del fruto como de la semilla, tiene un alto poder calórico y se usa para precalentar calderos. Se usa también en la elaboración de productos de artesanía popular. 

Usos medicinales de esta nuez amazónica.

Los usos medicinales de las distintas partes de  la planta son numerosos.

Se le atribuyen propiedades como emoliente, anticancérigeno (de estómago, pulmón y mama), antioxidante, protector cardiovascular, insecticida, y se le recomienda, por su elevado valor nutricional y sus componentes en vitaminas, minerales y fibra, contra la anemia, la gastritis, la hepatitis, el elevado cholesterol, la impotencia masculina, adelgazante, para fortalecer el sistema inmunológico y el cabello, y para reducir el acné juvenil.

La única contraindicación de su consumo es para las embarazadas, porque el niño puede nacer con problemas de asma. 

La medicina popular  obtiene de su corteza una decocción, que se recomienda contra la diarrea. Incluso,, su cascara, remojada en agua durante 2 a 3 horas, es recomendada contra la hepatitis, la anemia y los problemas intestinales.

El alto contenido de selenio de la semilla, que se estima en 126 ppm2, lo ha popularizado con un eficaz medicamento contra varios tipos de cáncer: estómago, mama, próstata y pulmón.  

Valor nutricional

La almendra contiene entre el 12 y el 17 % de proteína completa, con todos los aminoácidos esenciales. La harina, resultante del rallado de la almendra, es rica en proteína, y su aceite en grasas insaturadas.

Su característica nutricional más notable es su elevado contenido en selenio, y luego de magnesio y de tiamina.

Esa riqueza hace que su consumo excesivo  pueda provocar selenosis, una enfermedad provocada por la ingesta excesiva de selenio, que se manifiesta efectos neurológicos, cabello quedradizo, deformidades en las uñas y adormecimiento de las extremidades. 

Algunos estudios estiman que contiene un 11 % en carbohidratos y 67 % de grasas, con una elevada proporción de grasas insaturadas, considerada la mayor entre las distintos tipos de nueces. 

Contaminación del fruto y sus implicaciones

El fruto puede ser contaminado por sustancias tóxicas producidas por hongos, conocidas como aflatoxinas, que han dificultado algunos años su comercialización en Europa, hasta el punto de impedir sus exportaciones.

 Su elevado contenido de selenio también ha traído algunos inconvenientes para su comercialización externa.   

Importancia económica local

El Brasil era el mayor, y único, productor y exportador de la nuez de Brasil hasta finales del siglo XX, hasta que emergió Bolivia, superando las exportaciones del Brasil.  Ahora las exportaciones se dividen, en orden de importancia, entre Bolivia, la mitad, y el resto entre Brasil y Perú. 

 La especie es muy apreciada entre las comunidades indígenas nativas amazónicas, y muy rara vez se corta un árbol, apreciándose más por las semillas, que son recolectadas y comercializadas, que ofrecen un ingreso permanente y regular.

Esa circunstancia ha convertido a esas comunidades en conservadoras de la especie, para garantizar la seguridad alimentaria, y la supervivencia económica y social de las familias.

No obstante, esa práctica está cambiando con el desarrollo de la actividad forestal puramente extractiva en el Amazonas que explota más de 200 especies arbóreas.

El hecho de que la Nuez de Brasil (Bertholletia excelsa) y  la piquiá (Caryocar villosum) sean los árboles más grandes de la Amazonía los ha convertido en atractivos para la actividad maderera ilegal.

Sin embargo, su explotación forestal está prohibida  en el Brasil y reglamentada en los otros países amazónicos. 

Bibliografía mínima recomendada

Brack-Egg, A. 2012. Diccionario de frutas y frutos del Perú. Lima: Universidad San Martín de Porres. 

FAO. 2012. Frutas y plantas útiles en la vida amazónica. Roma: FAO.  

Ministerio del Ambiente. 2014. La Castaña Amazónica. Regalo de la biodiversidad. Lima: Ministerio del Ambiente. Sermap/ ADEX. 

Stoian D. 2004. Cosechando lo que cae: la economía de la castaña (Bertholletia excelsa) en la Amazonía boliviana. 89-116, Alexiades M.N. y Shanley P. (Eds). Productos forestales, medios de subsistencia y conservación de productos forestales no maderables. Borgor: CIFOR, V. 3. 

Zuidema P.A. 2003. Ecología y manejo del árbol de castaña (Bertholletia excelsa). PROMAB, Riberalta, Bolivia. Serie Científica 6.