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Anfibios del Amazonas

Sapos milagrosos, ranas alucinógenas y comestibles, salamandras y cecilias.

Los anfibios del Amazonas (sapos, ranas, salamandras o tritones y cecilias), al igual que  los del mundo entero, ven menguar sus poblaciones dramáticamente año tras año, en proporción directa a la destrucción sistemática de su hábitat. 

Solo en la Amazonía brasileña la industria maderera destruye de 10 mil a 15 mil Km2 de bosque cada año (ver: Deforestación en el Amazonas) lo cual aunado a los incendios, la contaminación de las aguas por minería, entre otras causas, ponen en riesgo la pervivencia de todas las 163 especies de anfibios que habitan la cuenca, al menos del lado de Brasil (Azevedo-Ramos, C., & Galatti, U., 2002)

Estos animalitos que a algunas personas les parecen asquerosos o desagradables y que en los cuentos de hadas se asocian a la fealdad o a la belleza encubierta, son importantes desde muchos puntos de vista.

Importancia de los Anfibios del Amazonas

Principalmente, sapos, ranas, salamandras y cecilias ayudan a mantener el equilibrio en el ecosistema amazónico, al ser consumidores y presas, forman parte de la cadena alimenticia,  siendo una fuente proteica incluso para el ser humano (Cartay, 2019) como veremos más adelante cuando hablemos de las ranas comestibles

Sapos y ranas (anuros)

Algunas especies de sapos y ranas (anuros) del Amazonas son actualmente objeto de estudios científicos que buscan aprovechar las sustancias que generan para uso medicinal.

Aunque ciertos anfibios del Amazonas generan sustancias tóxicas o venenosas para el ser humano (que están a veces en su piel, otras en sus huevos), en los laboratorios ya están encontrando usos médicos relevantes para ellas.

Son los casos de la rana kambo (que se considera como la ayahuasca del reino animal) y el sapo gigante o sapo de caña (que invadió Australia) sobre cuyos venenos se han realizado múltiples estudios científicos que han demostrado sus propiedades curativas, las cuales podrían usarse para tratar la malaria, el cáncer y hasta el sida.

Sapo de caña, sapo gigante (Rhinella marina) hembra adulta. Fuente: Bernard DUPONT from FRANCE [CC BY-SA 2.0]
Rana Kambo (phyllomedusa bicolor). Fuente: Vassil [CC0]

La metamorfosis de los Anfibios del Amazonas.

Los anfibios del Amazonas como todos los otros anfibios se caracterizan por sufrir una metamorfosis sorprendente en su “adolescencia”. 

Metamorfosis de una rana: a) renacuajo sin extremidades, b) con un par de extremidades c) todavía inclinado con dos pares de extremidades, d) rana joven con cola e) sin cola. Fuente: Joseph Meyer [Public domain]

En el paso de su edad larvaria (cuando viven en el agua todo el tiempo, poseen respiración branquial y no tienen más extremidades que una cola para impulsarse) a su edad adulta, desarrollan 4 patas y respiración pulmonar. 

Riqueza en especies de anfibios amazónicos 

En orden ascendente los tres países más biodiversos de la cuenca amazónica en el grupo de los anfibios son: Ecuador, Colombia y Brasil

Sin embargo, tomando en cuenta la cantidad de especies de anfibios por kilómetro cuadrado, Ecuador se lleva el primer lugar. 

Pero la mitad de las especies de anfibios en Ecuador no son endémicas, y especies introducidas como la famosa Rana Toro pueden llegar a ser muy nocivas para el equilibrio de los ecosistemas locales.

Ranas comestibles

La carne de rana tiene muchas ventajas, es baja en calorías (tiene menos calorías que cualquier otro tipo de carne) y tiene “casi tanta proteína como el pescado, con bajos niveles de grasa.” (Cartay, 2019). 

Muchas tribus indígenas del Amazonas consumen carne de rana.

Anfibios comestibles del Amazonas-Colombia

En el departamento Amazonas de la Amazonía colombiana, en la comunidad “El Encanto” la etnia murui consume una variada gama de especies de ranas, entre las cuales la más importante es la rana ooño u oona (Osteocephalus taurinus).

Rana ooño (Osteocephalus taurinus) Fuente: Fährtenleser [CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)]

La también llamada “rana de casco común” es grande de vientre color marrón oscuro y bronce a verdosa en el resto del cuerpo (Read & Ron, 2011, 2016)

Anfibios comestibles del Amazonas-Ecuador

En Ecuador se consumen muchas especies de ranas, especialmente en el Amazonas.

Imagen de Alexas_Fotos en Pixabay

En época de lluvia cuando el agua se empoza en cualquier parte creando charcos que las ranas usan para aparearse, los pobladores de la zona de Mutints en la provincia de Morona Santiago en la Amazonía ecuatoriana aprovechan para cazarlas.  (Cartay, 2019). 

Muchas ranas para consumo humano se cultivan en ranarios. En Ecuador en la zonas de Zamora Chinchipe operan al menos 30 ranarios donde cultivan, entre otras especies, a la Rana Toro.

Rana toro, la peligrosa especie norteamericana introducida cuyo apetito voraz pone en peligro la biodiversidad local.

Rana Toro o Rana catesbeiana, (Lithobates catesbeiana) Fuente: Carl D. Howe, Stow, MA USA (CC BY 2.5)

La Rana Toro (Rana catesbeiana, Lithobates catesbeiana) ha sido  introducida en el Amazonas y cultivada en ranarios de varios países de la cuenca ya que es muy buscada en Estados Unidos y Europa para diversos fines (alimenticio, cosmetológico, textil, entre otros). 

Cuando está en cautiverio ésta gran rana que puede pesar hasta un kilo y tiene un apetito voraz, no representa mayor problema. 

Pero como ha sido liberada o introducida al bosque húmedo amazónico y se reproduce de manera silvestre también allí, es una amenaza fatal para la biodiversidad de este hábitat pues puede eliminar especies de anfibios y vertebrados. 

El apetito depredador de los individuos de esta especie es tal que llegan a devorarse entre ellos mismos, e incluso pueden comerse partes de su propio cuerpo. 

Además muchos individuos de rana catesbeiana criados en ranarios han desarrollado una serie de enfermedades.

La alternativa endógena para sustituir el cultivo de la Rana Toro podría ser la Rusu Mama (Gallardo, 2004)

Rana Mama, Rusu Mama o Rana Palmipes como alternativa a la Rana Toro.

La Rusu Mama o Rana Palmipes es un anuro que habita ámpliamente toda la cuenca Amazónica, se encuentra en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, la cual ha sido propuesta como alternativa a la cría de la Rana Toro (Gallardo, 2004)

Amazon River Frog

No debe confundirse a la Rusu Mama, que es una especie terrestre, con la Rana Cua, que habita en los árboles.

Aunque la Rusu Mama es también comestible, endógena y no es un depradador voraz que ponga en peligro a otras especies, no puede competir con la rana toro en cuanto a tamaño y peso, ya que aquella, como vimos, puede llegar a pesar 1 kg en cautiverio, mientras que la Rusu Mama en estado adulto solo alcanza los 230g (Gallardo, 2004)

Para prepararlas, primero se les remueven las vísceras y se le quita la piel y luego se asan, algunas veces envolviendo su carne en hojas. Los restaurantes pueden ofrecer Rusu Mama a la milanesa o Rusu Mama al gratin (Gallardo, 2004).

Ranas para todo

Pero el negocio de las ranas no se limita a la industria alimentaria donde son muy estimadas sus ancas, su hígado (para paté) y su carne, sino también alcanzan la industria de la moda (con su piel se hacen carteras, cinturones, billeteras) cosmetológica (vísceras) y de producción de equipos quirúrgicos (se hacen guantes con sus intestinos). 

Anfibios del Amazonas venenosos y curativos.

De igual modo los anfibios del Amazonas, principalmente las sustancias generadas por sapos y ranas son objeto de estudios científicos constantes que podrían llevar a soluciones médicas asombrosas sobre todo en el área de la farmacología.

Dos ejemplos concretos son el caso de la rana venenosa llamada comúnmente Kambo, usada en rituales indígenas que hoy en día han cobrado popularidad en Estados Unidos y Europa cobrando algunas víctimas, y un sapo venenoso conocido como Sapo Gigante, sapo de caña o rhinella marina que invadió Australia a mediados del siglo XX y cuyo veneno hoy en día ha comprobado tener propiedades anti-cancerígenas.

Salamandras del Amazonas

La selva del Amazonas no es muy rica en especies de salamandras, de las 695 especies (Blackburn,2011) que se han registrado en el mundo entero, la mayoría habita los montes Apalaches en Estados Unidos. 

Salamandra amazónica (Bolitoglossa altamazonica) Fuente: Geoff Gallice [CC BY 2.0]

Las salamandras tienen por lo general hábitos nocturnos y aunque también son anfibios, se diferencia de los anuros (sapos y ranas) por tener cola y carecer de oído medio. A su vez, se diferencian de los lagartos por no poseer escamas. 

Estos anfibios del amazonas se diferencian de cualquier otro vertebrado cuadrúpedo por su capacidad extraordinaria de regenerar por completo sus extremidades al ser amputados. Las salamandras incluso pueden regenerar sus órganos internos.

Esta facultad milagrosa de regenerarse es constantemente objeto de estudios científicos que ven en ella la posibilidad de en un futuro poder aplicar una regeneración celular similar en los seres humanos (Brockes, 2005)

Entre las especies más representativas de salamandras amazónicas encontramos 

La salamandra amazónica (Bolitoglossa altamazonica ) la cual está ampliamente distribuida por toda la cuenca desde el edo. Táchira en Venezuela hasta las sabanas inundables de Bolivia pasando por todos los otros países de la cuenca.

La salamandra ecuatoriana (Bolitoglossa equatoriana) la cual se ha identificado ampliamente en la amazonía ecuatoriana aunque se cree que debe habitar también en zonas similares en Colombia y Perú.

La salamandra peruana (Bolitoglossa peruviana) similar a la ecuatoriana pero más pequeña y sin el vientre moteado de aquella, también comparte territorio amazónico  en Colombia, Ecuador y Perú.

La web de los anfibios ecuatorianos.

En Ecuador existe una web dedicada a todo los anfibios de este país. El sitio es parte del portal Bioweb, una iniciativa ecuatoriana basada en los principios de la creative commons que busca democratizar el acceso a la información relacionada a los estudios sobre biodiversidad de flora y fauna en ese país.

Fuente: Various: collage de anfibios [CC BY-SA 3.0]; Froggydarb [CC BY-SA 3.0] Ryan Somma [CC BY-SA 2.0]; Patrick Coin (Patrick Coin) [CC BY-SA 2.5]; Franco Andreone [CC BY-SA 2.5]

Según este portal en ecuador viven 591 especies de anfibios, de las cuales 268 son endémicas. Casi la mitad de esas especies originarias pertenecen a un mismo género llamado Pristimantis.  
De esas especies endémicas 182 habitan en el Amazonas, donde aunque se contabilizan algunas especies vulnerables, en general se considera que es una zona que brinda mejor protección a las especies en comparación con otros hábitats como el pie de monte andino o el páramo, donde más de 100 especies han sido catalogadas como “en peligro” en la Lista Roja de la IUCN.

Referencias

Azevedo-Ramos, C., & Galatti, U. (2002). Patterns of amphibian diversity in Brazilian Amazonia: conservation implications. Biological Conservation, 103(1), 103-111.

Blackburn, D.C.; Wake, D.B. (2011). «Class Amphibia Gray, 1825. In: Zhang, Z.-Q. (Ed.) Animal biodiversity: An outline of higher-level classification and survey of taxonomic richness». Zootaxa 3148: 39-55

Brockes, J. P., & Kumar, A. (2005). Appendage regeneration in adult vertebrates and implications for regenerative medicine. Science, 310(5756), 1919-1923.

Catenazzi, A., Lehr, E., & May, R. V. (2013). The amphibians and reptiles of Manu National Park and its buffer zone, Amazon basin and eastern slopes of the Andes, Peru. Biota Neotropica, 13(4), 269-283.

Gallardo, G. G. (2004). Cría de una rana nativa de la amazonía ecuatoriana. Editorial Abya Yala. (PDF)

Gascon, C., & Pereira, O. D. S. (1993). Preliminary checklist of the herpetofauna of the upper Rio Urucu, Amazonas, Brazil. Revista Brasileira de Zoologia, 10(1), 179-183.

IUCN (2017) The IUCN Red List of Threatened Species. Version 2017.3. <http://www.iucnredlist.org>. Acceso: 5 diciembre 2017