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Incendios en el Amazonas:

octubre 19, 2019

Causas, consecuencias, soluciones, terminologías y opinión de expertos.

La Amazon√≠a es un extenso bosque tropical, el m√°s grande del planeta, que arde casi siempre a mediados de cada a√Īo. Los fuegos en esa inmensa masa son casi inevitables. 

Pero en algunos momentos, los incendios forestales se vuelven incontrolables. 

Con el paso del tiempo, ha aumentado la tasa de incendios forestales, medida generalmente por el n√ļmero de puntos de fuego y por la extensi√≥n cubierta por los incendios  en la regi√≥n, estimada gracias a las im√°genes satelitales.

Algunas cosas que debemos saber: 

1 . La diferencia entre un fuego y un incendio. 

 El fuego es la acci√≥n resultante de tres  componentes: combustible, ox√≠geno y calor o energ√≠a de activaci√≥n. 

Esa acci√≥n puede ser controlada o no. Es controlable cuando se respetan ciertas normas de prevenci√≥n que atienden a conocimientos sobre  climatolog√≠a y los principios f√≠sicos y qu√≠micos del fuego. 

El incendio se produce cuando el fuego se vuelve incontrolado. 

Puede ser accidental o provocado intencionalmente, provocando da√Īos a personas, animales, vegetaci√≥n, infraestructuras, objetos en general. 

Cuando se incendian grandes áreas de bosque se le llama incendio forestal, tal como sucede en la Amazonía.

2. La diferencia entre un bosque primario y un bosque secundario.

El bosque primario, bosque nativo o bosque v√≠rgen es un bosque natural que no ha sido explotado, fragmentado o alterado por la acci√≥n humana. 

Los bosques primarios siempre sufren cambios, pero no provocados por la intervenci√≥n humana.  Los cambios ambientales se compensan por el propio ecosistema del bosque, que tiende a la homeostasis. 

La home√≥stasis es un equilibrio natural que reduce al m√≠nimo las perturbaciones, gracias a una interacci√≥n adecuada de los organismos vivos que componen y habitan el bosque, por competencia (que supone la supresi√≥n de uno de los organismos involucrados), comensalismo (que implica un beneficio mutuo para los organismos) y mutualismo (interacci√≥n que beneficia a m√°s de un organismo). 

Es un bosque que mantiene un elevado  grado de resiliencia, para superar las alteraciones. En la Amazon√≠a hay extensas zonas de bosques primarios. 

El bosque secundario es un bosque que dej√≥ de ser primario, porque  fue intervenido por el hombre, especialmente por la tala y la quema, con prop√≥sitos de colonizaci√≥n del espacio y aprovechamiento de sus recursos. 

Es un bosque que se regenera con el tiempo, pero que ha perdido el equilibrio de sus ecosistemas, y ya no podr√° recuperar integralmente su estado original. Es decir, su capacidad de resiliencia se ha debilitado. Un bosque que se ha quemado ofrece, seg√ļn los expertos, cada vez menor resistencia a nuevos incendios. 

El bosque primario es una ‚Äúconstrucci√≥n‚ÄĚ natural de miles de a√Īos, en la que se estableci√≥ una compleja interacci√≥n y evoluci√≥n de los componentes de sus ecosistemas. Su intervenci√≥n destructiva provoca  una enorme p√©rdida para la biodiversidad en el planeta, en suma, para la vida. Una p√©rdida que jam√°s podr√° ser recuperada.

En la actual Amazon√≠a hay bosques primarios, que constituyen a√ļn la mayor√≠a, y bosques secundarios, y zonas deforestadas, sin bosque, dedicadas a la actividad econ√≥mica.  

3. La diferencia entre un incendio natural y un incendio provocado.

En los bosques pueden existir incendios naturales, tal como se produce cuando cae un rayo, no seguido por una intensa lluvia, e incendia una parte del bosque. 

Pero ese da√Īo es compensado por mecanismos propios del bosque, como la lluvia y la humedad ambiental o por  la conformaci√≥n en estratos de la vegetaci√≥n. 

En la selva amaz√≥nica puede ocurrir, pero no es corriente ese tipo de accidentes, porque son bosques tropicales h√ļmedos, con mucha precipitaci√≥n pluvial estimulada por el propio bosque. 

En la Amazon√≠a la mayor√≠a de los incendios son provocados, intencionales, que persiguen principalmente prop√≥sitos de lucro  la expansi√≥n de la frontera agr√≠cola, para establecer explotaciones ganaderas o plantaciones. 

Otra parte, tambi√©n importante, lo causan comunidades nativas o de colonos, que se establecen en el bosque, y despejan √°reas para el poblamiento y para desarrollar chacras o conucos de policultivos. 

Al cabo de varios a√Īos de cultivo, menos de diez, los suelos se agotan y abandonan la chacra, convertido en purma, donde empieza lentamente a establecerse un bosque secundario.

4. La diferencia entre el incendio del dosel y el del sotobosque. 

Todo bosque est√° conformado por estratos distintos en sus composici√≥n, caracter√≠sticas y funciones.  En el perfil del bosque, o l√≠nea vertical, destacan dos √°reas: la del dosel y la del sotobosque.

El dosal, o dosal arb√≥reo, es la capa de ramas y hojas formadas por las copas de los √°rboles vecinos,  que cubren grandes √°reas. All√≠ en esa zonas se encuentra m√°s del 60 % de la vida presente en el bosque. En la Amazon√≠a puede alcanzar una altura promedio de unos 30 metros. 

All√≠ habitan aves, peque√Īos felinos, osos perezosos, monos, lagartos, ranas, etc. 

Un incendio en el dosal acaba con toda esa vida en el lugar. 

En el dosal,  la temperatura del aire es m√°s seca y caliente, y el viento, cuando es fuerte, se convierte en un elemento propiciador del fuego, que se vuelve incontrolable. 

Cuando se quema un gran √°rbol, de m√°s de veinte metros de altura, por ejemplo, al morir, cae  y propaga el fuego en una gran espacio, al dispersar material combustible, dejando un enorme espacio vac√≠o en la selva. 

La lluvia ayuda a humedecer la cobertura y a reducir el impacto del incendio. En el bosque amaz√≥nico existe un dosal vegetal de √°rboles de gran altura. 

El sotobosque es el √°rea de bosque que crece debajo del dosel, y que est√° m√°s cerca del suelo. 

Es un espacio donde la temperatura es menos caliente, por estar bajo la cubierta del dosel. 

En esa zona el incendio es m√°s f√°cil de controlar manualmente, y las condiciones para su control son m√°s soportables para los controladores. 

No hay, o casi no hay viento, y los materiales vegetales armen m√°s lentamente, aunque el fuego puede continuar durante semanas antes de apagarse. E incluso, rebrotar en cualquier momento. 

Los expertos opinan sobre los incendios en la Amazonía

Uno de ellos es Daniel Nepstad, doctor en ecolog√≠a forestal, de la Universidad de Yale, entrevistado por BBC/ News/ Mundo, el 04. 09. 2019. 

Nepstad se√Īala que los incendios m√°s peligrosos son los que afectan la selva v√≠rgen, el bosque primario, el que nunca ha sido intervenido. 

All√≠ viven muchos animales, algunos end√©micos, que son muy vulnerables y que no pueden escapar, como muchas especies de  insectos, los osos perezosos y las serpientes. De los √°rboles, los que son m√°s afectados son los de corteza delgada. 

Al producirse un incendio en la Amazon√≠a mueren los grandes √°rboles, que se estrellan en el suelo, arrastrando a muchos otros √°rboles de menor porte, abriendo grandes brechas en el suelo, y dispersando el fuego que  se propaga a los dem√°s √°rboles. La selva v√≠rgen queda expuesta. 

Nepstad dice que se desconoce la magnitud exacta de los incendios. Pero se sabe que si la estaci√≥n es seca se intensifica y alarga, los efectos sobre el bosque pueden ser muy severos. 

Tambi√©n muchos de esos incendios ocurren en zonas que han sido anteriormente incendiadas, o donde se prende fuego para quemar parte del bosque ya talado. Entre 12.000 y 13.000 km2 de bosque han sido talados este a√Īo en Brasil, y ser√°n quemados con el fin de acondicionarlos para la producci√≥n y el asentamiento poblacional. 

En este caso hay una relaci√≥n directa entre la deforestaci√≥n, la tala y quema, y el avance de la frontera agr√≠cola. 

Ese proceso se  ha agravado durante algunos a√Īos, cuando la deforestaci√≥n ha sido alta  (del 2002 al 2004) y la sequ√≠a excepcional (2005, 2010). 

Eso quiere decir que la intervenci√≥n perturbadora avanza, y ya cerca del 18 al 20 % del bosque ha sido deforestado. 

El ser humano debe repoblar el bosque

Nepstad opina que es necesario repoblar el bosque amaz√≥nico en las partes m√°s afectadas. 

Su reforestaci√≥n es muy costosa, pero posible. En Etiop√≠a, por ejemplo, se plantaron 350 millones de √°rboles, pero las magnitudes que requiere la Amazon√≠a son much√≠simas m√°s grandes. Un esfuerzo tan grande que no puede ser cumplido por gobiernos locales (de los estados amaz√≥nicos) ni por los gobiernos nacionales (de los pa√≠ses amaz√≥nicos), sino por una acci√≥n concertada en el marco de un ‚Äúestatus internacional‚ÄĚ, en un acuerdo general apoyado por todos los pa√≠ses de la cuenca. 

Por ahora no queda otra soluci√≥n que depender de la regeneraci√≥n natural del bosque tras d√©cadas, promover actividades econ√≥micas de conservaci√≥n con especies forestales y establecer planes masivos de protecci√≥n del bosque, como el realizado por el Brasil hasta 2012, que redujo en gran medida la tasa anual de deforestaci√≥n. 

Pero al terminar el programa, aument√≥ el da√Īo y hasta se recrudeci√≥. 

Cada vez hay m√°s incendios

Stefania Gozzey, en BBC/ News/ Mundo, se√Īal√≥ el 22 de agosto de 2019 que la tasa de incendios se hab√≠a incrementado en  la Amazon√≠a brasile√Īa en un 84 % con relaci√≥n al mismo per√≠odo del 2018. 

Uno de los per√≠odos m√°s severos de incendios desde 2013, cuando empezaron oficialmente a contabilizarse los incendios. Este a√Īo, en el per√≠odo comprendido entre enero y agosto, se registraron 74.155 puntos de  incendios. 

Los expertos se√Īalan que, sin embargo, el bosque amaz√≥nico presenta, en cierta manera, una barrera natural contra la expansi√≥n del fuego.   Una de ellas es el dosel, esa capa de los √°rboles m√°s altos que atrapa la humedad en la parte inferior o sotobosque, lo que dificulta que las llamas prendan o se extiendan.

¬ŅQu√© se pone en peligro cuando la Amazon√≠a se incendia?

Todo el mundo sabe que la cuenca amaz√≥nica, con un poco menos de 7 millones de Kms 2, es la regi√≥n de bosques tropicales h√ļmedos m√°s extensa del mundo, que alberga cerca del 25 % de la biodiversidad terrestre, que contiene del 15 al 20  % del agua dulce del planeta. 

Son cifras que ilustran sobre el enorme valor natural, biol√≥gico, geogr√°fico, ecol√≥gico, econ√≥mico y pol√≠tico de la cuenca. Y tambi√©n social. 

La cuenca amaz√≥nica es el hogar de m√°s de treinta millones de personas, entre ind√≠genas nativos, mestizos y colonos blancos. 

La poblaci√≥n ind√≠gena, cerca de un  mill√≥n de personas, se agrupa en unas 380 comunidades ind√≠genas, que hablan 86 lenguajes y 650 dialectos, seg√ļn el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, en 2016. 

Pero el bosque amaz√≥nico sigue siendo deforestado e incendiado y, en la pr√°ctica, son pocas las medidas concretas que se toman para enfrentar el problemas de los incendios forestales, que se concentran en la deforestaci√≥n para intervenir el bosque y colonizarlo, para dar tierra y resolver problemas de sobrepoblaci√≥n urbana,  urgidos por la inmediatez pol√≠tica, alimentado por un discurso te√Īido muchas veces de un populismo irresponsable. 

El bosque amaz√≥nico es, b√°sicamente, un gran regulador del clima. 

Ese inmenso bosque controla el ciclo hidrol√≥gico regional. Es responsable de generar la lluvia sobre la propia Amazon√≠a, el sur de Brasil y, en gran parte, de los pa√≠ses de la cuenca del R√≠o de la Plata. 

El bosque amaz√≥nico es un gran regulador del ciclo del carbono  y del ciclo de la energ√≠a. Los incendios forestales reducen la funci√≥n del bosque de absorber carbono. 

Y m√°s bien lo libera a la atm√≥sfera, produciendo un desastre ambiental que afecta localmente al  bosque, la poblaci√≥n, el agua, el suelo. 

Algunos correctivos del problema de los incendios amazónicos

Se han establecido algunos programas que han permitido ciertos mejoras. 

Amazonía sin Fuego

Uno de ellos es el Programa Amazon√≠a sin Fuego, aplicado en Bolivia, en 2012-2015, y en el Ecuador, en 2014-2019. 

El prop√≥sito de ese programa era el de capacitar  para el manejo integrado del fuego y sobre t√©cnicas alternativas al uso del fuego en las actividades agropecuarias. Se formaron, con este programa, 32 brigadas comunitarias de control formadas por 1.235 miembros, y se capacit√≥ 10.000 personas en el manejo integral del fuego. 

Su ejecuci√≥n permiti√≥ la reducci√≥n en un 80 % de los puntos de fuego en los dos pa√≠ses amaz√≥nicos. 

Manejo integral del fuego

Otro programa fue el del fortalecimiento regional de las capacidades para la gesti√≥n integrado del fuego en la Amazon√≠a, que se aplic√≥ en Brasil, Ecuador y Bolivia, que buscaba reducir la incidencia de los incendios forestales en esos pa√≠ses aplicando el criterio de Manejo Integral del Fuego (MIF). 

Programa boliviano para prevenir y controlar incendios en el amazonas. 

Un tercer programa regional el de gesti√≥n sostenible del paisaje amaz√≥nico, que se aplic√≥ en Bolivia, para incrementar y mejorar los servicios forestales, el ordenamiento territorial con gesti√≥n del bosque, el incremento de sistemas restaurados y la coordinaci√≥n de esfuerzos  entre las acciones de los sectores p√ļblico y privado.    

El problema de las estaciones secas  

En la √©poca de lluvia es m√°s f√°cil controlar el fuego, pero no ocurre as√≠ en la estaci√≥n seca. 

Cuando aumenta la temperatura del aire y disminuye la humedad relativa, y no llueve, y la estaci√≥n seca prolonga su duraci√≥n, se producen enormes incendios forestales incontrolables que arrasan con extensas √°reas de vegetaci√≥n en pocas semanas. Y, por supuesto, con todoas las especies vivas que alberga el bosque. 

Cuando la temperatura supera los 30¬į C, y la humedad relativa del aire es menor del 30 %, se presentan serios problemas para controlar y  manejar el punto de fuego. 

No obstante, cuando  refresca el ambiente, entre las horas del atardecer y las primeras horas de la ma√Īana, el fuego disminuye su actividad y resultan m√°s eficientes y seguras las tareas de control y combate.  

Las emisiones resultantes de los incendios forestales   

El fuego no solo  deja detr√°s de si la tierra quemada y el suelo desnudo, m√°s proclive a la erosi√≥n. 

Se reproducen diferentes clases de emisiones que se extienden, por el viento, contaminando  la regi√≥n quemada y las vecinas. 

Hay tres tipos de emisiones: las de mon√≥xido de carbono, los aerosoles y las part√≠culas en suspensi√≥n. 

El mon√≥xido de carbono es un gas altamente t√≥xico, que agrava las enfermedades respiratorias y provoca asfixias. 

Ese gas se expande por  la atm√≥sfera durante un mes, y puede viajar miles de kil√≥metros llevado por el viento. 

Los incendios en la Amazonía noroccidental propagan sus efectos , a todo lo ancho de la América del Sur, desde el océno Atlántico hasta el Pacífico.

Los aerosoles son part√≠culas l√≠quidas o s√≥lidas suspendidas en la atm√≥sfera, como polvo, ceniza y humo.  

Las humaredas a veces son tan densas que afectan la salud de las personas, el tr√°fico a√©reo, y hasta impiden la visibilidad desde el aire. 

Sao Paulo, una de las ciudades m√°s populosas del Brasil,  situada a unos 2.500 km de distancia de los principales focos de los incendios forestales de la Amazon√≠a brasile√Īa, se oscureci√≥ unas dos horas antes de la puesta del sol durante  algunos d√≠as de agosto del 2019 por causa del denso humo. 

Las partículas en suspensión, extrafinas, entorpecen la calidad del aire y traen consigo graves problemas respiratorios para las personas.

El n√ļmero de ni√Īos hospitalizados en los estados brasile√Īos de Par√°, Rondonia, Maranhao y Mato Grosso se duplic√≥ en los dos meses de mayo a junio de 2019, en comparaci√≥n con igual lapso del 2018, llegando a 2.500 hospitalizaciones m√°s que las previstas. 

Igual sucedi√≥ con los ni√Īos hospitalizados por  los efectos de las quemaduras. 

La deforestaci√≥n: la gran responsable    

Todos los estudios sobre las causas de los incendios forestales en la Amazonía concluyen en que el gran responsable es la deforestación del bosque.

El Dr. Jos Barlow, profesor de Ciencia de la Conservaci√≥n, en la Universidad inglesa de Lancaster, en la vecindad de un  hermoso parque nacional del noroeste de Inglaterra, sostiene que el gran culpable de la devastaci√≥n amaz√≥nica es la deforestaci√≥n. 

La quema del bosque que sigue a la deforestaci√≥n hace que √©ste sea m√°s inflamable, incluso  regener√°ndose. Se vuelve cada m√°s vulnerable a los nuevos incendios. Esta situaci√≥n de vulnerabilidad se vuelve sumamente dram√°tica durante las sequ√≠as prolongadas.

El cambio clim√°tico, se√Īala Barlow, provoca la subida de la temperatura en la Amazon√≠a, haciendo que la selva sea m√°s inflamable, en especial durante la estaci√≥n seca. 

Cada d√©cada que pasa, asciende la temperatura regional. Los focos mayores de incendios comienzan en  la zona sur. Luego pasa a las zonas central y oriental de la Amazon√≠a, complic√°ndose el escenario cuando  llega el fen√≥meno de El Ni√Īo, tal como sucedi√≥ en el lapso 2015-2016. 

La tala y la quema masiva, sin control  e indiscriminada, facilita que el bosque sea cada vez m√°s inflamable, porque la deforestaci√≥n reduce la lluvia a nivel local, y aumenta las √°reas de borde del bosque, que son √°reas m√°s secas y con comportamientos muy particulares. 

Detr√°s de las deforestaciones hechas por los campesinos sin tierras est√°n los terratenientes, que utilizan al campesino pobre como la punta de lanza de un proceso de expansi√≥n creciente de la frontera agr√≠cola en amplias zonas de la Amazon√≠a.       

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