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Plantas medicinales para la dibetes (+20)

septiembre 16, 2020

Para disminuir glucosa en sangre, hipertensión, colesterol, producción de insulina.

plantas medicinales para la diabetes

Existen muchas plantas medicinales usadas a nivel mundial para combatir la diabetes, la mayoría de las que conocemos son de origen asiático.

Sin embargo en la Amazonía también contamos con una gran variedad de plantas poderosas que nos pueden ayudar a tratar un cuadro diabético.

Plantas medicinales para la diabetes que nos ayudarán a disminuir los niveles de glucosa en sangre, la hipertensión, el colesterol, plantas con propiedades hipoglicemiantes e incluso aquellas que sirven para estimular la producción de insulina.

¿Cómo tratar el sobrepeso, la obesidad y la diabetes?

Hay varias maneras:

a) que la persona cambie su estilo de vida inconveniente; 

b) con tratamiento farmacológico (con medicamentos como Orlistat o Naltrexona-bupropion.); 

c) con tratamiento quirúrgico invasivo (cirugía laparascópica de reducción de estómago, desviación gástrica);  d) con tratamiento usando plantas medicinales apropiadas, o fitoterapia,  cuyo perfil de seguridad es muy amplio. 

plantas-medicinales del amazonas

Plantas medicinales del Amazonas

Plantas venenosas del Amazonas

Flora del Amazonas

El uso de la fitoterapia en el tratamiento de la diabetes o sus factores desencadenantes

La fitoterapia cuenta, en este caso, con cuatro tipos de plantas:

1. Plantas saciantes y disminuidoras de la absorción de nutrientes;

Entre las plantas saciantes  y disminuidoras de la absorción de nutrientes las más conocidas son las asiáticas, principalmente de China e India: 

  • el glucomanano (Amorphophallus konjac),
  • el fucus (Fucus vesiculosis) y
  • el ispágale  (Plantago ovata)

2. Plantas disminuidoras de la absorción de azúcares (que combaten la resistencia a la I).

Entre las disminuidoras de la absorción de azúcares está

  • la gymnema (Gymnema sylvestre), de india, África tropical y Australia. 

3. Plantas con actividad termogénica.

Entre las que presentan actividad termogénica destacan:

  • el té (Camellia sinensis), de China, de cuyas hojas se obtiene tres tipos de té de acuerdo con el grado de oxidación (té verde, negro y oolong), eficaz contra el sobrepeso por su abundancia en polifenoles;
  • y el guaraná (Paullinia cupana), arbusto trepador de la Amazonía brasileña, de las cercanías del río Maués y sus afluentes.

EL GUARANÁ

4. Plantas inhibidoras de la lipogénesis y controladoras del apetito

Entre las que inhiben  la lipogénesis y controlan el apetito está la garcinia  (Garcinia cambogia), arbusto del sudeste asiático.  

La mayoría de las plantas medicinales conocidas  que reducen los niveles de glucosa en sangre pertenecen a la antigua medicina popular de la China o de la India,  muchas empleadas en la medicina ayurvédica, como la Centaura aspera, la bardana, la zaragotana, la mormódica, el harpagofito, la ispágula, la galega, etc.

plantas medicinales para la diabetes (2)

Plantas medicinales para la diabetes

¿El guaraná es la única planta útil para tratar a la diabetes que se encuentra  en la cuenca amazónica?

En realidad, hay otras plantas, aparte del guaraná, que se encuentran corrientemente en toda la cuenca amazónica

  1. El achiote (Bixa orellana), cuyas semillas se emplean como antidiabético;
  2. El aguaymanto o uchuva (Physalis peruviana), los frutos frescos;
  3. El algarrobo (Hymenaea courbaril), con su corteza en decocción;
  4. La balsamina  (Momordica charantia), toda la planta empleada como hipoglicemiante;
  5. El cadillo (Bidens pilosa), con la infusión de sus hojas; 
  6. El canelo de monte (Drimys winteri);
  7. El casco de vaca o patevaca (Bauhinia variegata), cuyas hojas y partes aéreas se usan contra la diabetes, la hipertensión y el colesterol LDL alto;
  8. La chaya  (Cnidosculus chayamansa) , la infusión de sus hojas contra la diabetes;
  9. El copalchi (Coutarea latifolia), cuya corteza macerada ayuda a metabolizar los hidratos de carbono;
  10. El chaparro o guayabillo (Curatella americana), cuya corteza y hojas controla la diabetes, estimulando el efecto hipoglicemiante sin aumentar la producción de insulina; 
  11. La cucaracha o hoja milagro (Tradescantia zebrina), cuyas hojas en infusión reducen los niveles de glucosa en sangre;
  12. La estevia (Stevia ribaudiana), cuyas hojas tienen efecto  hipoglucemiante y  contienen esteviósido, que estimula  a las células beta del páncreas a producir mayor cantidad de insulina;
  13. El eucalipto (Eucalyptus globulus), cuyas hojas en decocción son hipoglucemiante;
  14. La insulina o bejuco de agua  (Cissus verticilata), cuyas hojas en infusión estimulan la producción de insulina;
  15. El ispágula (Plantago ovata), extendida en la Amazonía, cuyo mucílago reduce los niveles séricos de colesterol;
  16. El marañón (Anacardium occidentales), cuya corteza en decocción es hipoglucemiante y ayuda contra la diabetes;
  17. El perejil (Petroselinum crispum) cuyas partes aéreas tienen actividad hipoglucemiante;
  18. El ruibarbo (Rheum officinale) cuyas raíces se usan para tratar la diabetes;
  19. La soya (Glycine max), que disminuye los niveles de colesterol LDL. 

¿Qué es la diábetes?

El sobrepeso, la obesidad y la diabetes son males entrelazados en el mediano plazo. 

El organismo humano funciona con energía.

Una energía que, según la primera ley de la termodinámica, no se crea ni se destruye, si no que se transforma.

La fuentes de energía para el organismo son los hidratos de carbono (HC), la proteína (P) y los lípidos o grasas (L), que proveen calorías al cuerpo.

Al demandar energía (E), los primeros candidatos a cubrirla  son los HC.

Si su cantidad y calidad no es suficiente, entran en acción L y P, de acuerdo a la situación energética de las personas de la ingesta y del gasto energético.

La ingesta energética viene de los macronutrientes (HC,P y L) y del alcohol.  

Pero la biodisponibilidad de los alimentos no es del  100 %, porque se producen pérdidas principalmente en la orina y las heces.

El gasto energético total (GET) está constituido por:

a) el gasto energético basal (GEB), el gasto por el  efecto termogénico de la comida (GET) y el gasto por el ejercicio físico del cuerpo (GEF). 

El GEB supone  casi unas 2/3 partes (60 %) del GET, y varía en función de la composición corporal, del sexo y del peso: es mayor en el sexo masculino y en las personas de mayor peso.

El GET es el gasto por el procesamiento interno de los alimentos en nutrientes, y equivale a cerca de un 10 % del GET: mayor en el procesamiento de P, y luego en HC y L. 

El GEF equivale a cerca de un 30 %  del GET, como una consecuencia del ejercicio físico programado y de las actividades físicas espontáneas.   

De la relación entre ingesta y gasto energético depende la aparición en escena de ese indeseable trío:  sobrepeso, obesidad y diabetes.

Se debe dar:

1) un desequilibrio entre ingesta y gasto;

2)  el déficit genético  del sistema de control del peso, y

3) de ambos. El sobrepeso anuncia la obesidad, y ésta está relacionada con el síndrome metabólico, que corresponde a factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares y a la aparición de la diabetes tipo 2 (hiperglucemia, hipertrigliceridemia, bajos niveles de colesterol HDL y altos de LDL en la sangre, hipertensión y obesidad central) y resistencia a la insulina (I).

Cada vez que uno ingiere alimentos aumenta la glucemia, y la concentración de Ia I en la sangre.

La I es una hormona que repone las reservas energéticas. Los L se acumulan en los adipocitos del tejido adiposo, que modifican su diámetro y volumen para alojar triglicéridos como reserva energética.

Pero no sucede igual con L y P, con capacidad limitada para reservar energía.

El tejido adiposo hipertrofiado no responde a las señales antilipídicas de la I. Y se produce una resistencia a la I  por un exceso de ácidos grasos libres a nivel del plasma.

Y ese torrente de ácidos grasos libres llega al hígado. Si eso se prolonga en el tiempo, la persona sufre complicaciones cardiovasculares como un infarto agudo de miocardio. 

Las células beta productoras de insulina del páncreas liberan exosomas que son captados por las células dendríticas. Las células dendríticas presentan el contenido del exosoma a las células T. Las células T ven a las proteínas como enemigas y atacan a las células beta que las producen.
Fuente: Manu5 / CC BY-SA

Referencias básicas

  • Colombia. Ministerio de la Protección Social. 2008. Vademécum Colombiano de Plantas Medicinales. Bogotá: Ministerio de la protección Social- Universidad Nacional  de Colombia. 
  • Chirif, A. 2016. Diccionario Amazónico. Voces del castellano en la selva peruana. Lima: Lluvia Editores- CAAAP. 
  • Fernández-González B. 2016. Tratamiento fitoterápico  del sobrepeso y la obesidad.  Tesis de  grado. Facultad de Farmacia. Universidad Complutense. 
  • Figueroa-Valverde L. Díaz-Cedillo F., Camacho-Luis A., López M.R. 2009. Efectos inducidos por Ruta graveolens L, Cnidoscolus chayamansa McVaugh, y Citrus aurantium  L, sobre los niveles de glucosa, colesterol y triacilglicéridos en un modelo  de rata diabética. Braz. J. Pharmacog. 19 (4), 898-907. 
  • Navarro M.C., ortega T. 2009. Plantas medicinales para el sobrepeso. Madrid: INFITO-Editorial Complutense. 
  • Rodríguez U., Sheila L., Elika M. 2007. Efectos de la ingesta de Physalis peruviana (aguaymanto) sobre la glicemia postprandial en adultos jóvenes. Rev. Médica Vallejiana, 4 (1), 4-53.  
  • Seron V.D., Furlan M.M. 2010. Papel do chá verde e seus componentes no tratamento do diabetes mellitus tipo 2.  Rev. Saúde e Pesquisa, 3 (3), 379-383. 
  • Valenzuela-Soto R., Morales-Rubio M.E., Verde-Star M.J., Oranday-Cárdenas A., Preciado-Rangel P., González J.A., Esparza-Rivera J.R. 2015. Cnidoscolus chayamansa hidropónica orgánica y su capacidad hipoglucemiante, calidad nutracéutica y toxicidad. Rev. Mex. Cienc. Agric. Vol. 6 (4), mayo-junio.