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Barbasco: ¿Para qué sirve? Veneno y medicina + 10 especies

De veneno para la pesca a materia prima de la progesterona

Se conoce con el nombre común de barbasco a una variedad de especies de plantas venenosas usadas tradicionalmente por los indígenas americanos para la pesca y como sedante. Algunas de estas especies, como Dioscorea bartlettii y Dioscorea composita, fueron aprovechadas por el Dr. Russell Marker y por la farmacéutica Parke-Davis para la fabricación y comercialización de progesterona, a mediados del siglo XX.

Índice

La pesca con barbásco

Cuando yo era niño veía  a los grandes pescar con barbasco.  

Barbasquear, se decía, y a sus oficiantes: barbasqueros. 

Usaban  una pasta oscura que manipulaban con mucho cuidado, mezclándola con el agua en la corriente lenta de angostos caños o quebradas, a los que habían antes arreglado para obstruir parcialmente el paso del  agua. 

Al rato salían los peces a la superficie, boqueando, asfixiados, desesperados, hasta que dejaban de debatirse, para flotar inmóviles. Entonces,  la gente los atrapaba e introducía en canastas.     

Después, con el paso de los años, asistiría muchas veces a la pesca con barbasco en quebradas de poca corriente. 

A mi pregunta sobre qué era el barbasco  siempre me respondían diciendo que era una planta que crecía en el Amazonas, y cuyas raíces molidas constituían  un potente veneno.  

pesca con barbasco
Pesca con barbasco en el Amazonas Fuente: Fionashek22 [CC BY-SA 4.0 ]

El uso del barbasco en Iquitos

En mi estadía de varios meses en Iquitos, investigando los regímenes alimentarios amazónicos, aproveché para saber más sobre el barbasco y sus efectos paralizantes sobre los peces.

Supe que no había solo una planta que se usaba como materia prima para elaborar el barbasco. Que no solo se utilizaban sus raíces, sino también,  en algunos casos, las hojas, las semillas y el tronco. 

Me interesó saber si comer carne de pescados enbarbascados no resultaba nocivo para el ser humano, y que su efecto era de corta duración,  por lo que no se corría con el riesgo de contaminar el curso de la quebrada. 

Averigué cuáles eran las especies de plantas más corrientemente usadas como barbasco. Cuáles eran los principios activos que provocaban sus efectos, y cómo actuaba el tóxico y sus perjuicios sobre la fauna acuática. 

Pero, en el camino, leí muchas historias sobre el uso del barbasco en los países tropicales del mundo. Algunas muy interesantes. Como la que les narraré,  que habla sobre la relación entre los científicos, las grandes empresas multinacionales y los saberes ancestrales autóctonos de indígenas y campesinos pobres. 

La ciencia y el barbasco (una historia poco contada)

En 1939 el Dr. Russell Marker,  profesor de la Universidad Estadal de Pennsylvania, investigaba sobre sapogeninas, unas moléculas vegetales cercanas a los esteroides, buscando otra forma de reproducir la progesterona, que es, junto con los estrógenos, las dos hormonas  sexuales producidas por el ovario, para regular la función reproductiva de la mujer y de su ciclo menstrual. 

La progesterona es liberada para preparar al útero para que reciba el huevo fecundado. La  producción farmacéutica de tan importante hormona se hacía a partir de ovarios de cerdo, mientras que la testorena se elaboraba  de los testículos del toro, y la estrona, de la orina de caballo. 

progesterona
Estructura de la hormona progesterona (dominio público)

El primer precursor para la producción de hormonas fue el colesterol, pero  como se oxidaba, resultaba un procedimiento complejo y costoso. 

De allí el trabajo de Marker, que consiguió el patrocinio financiero de la compañía farmacéutica Parke-Davis para sus investigaciones.

Los científicos hacían viajes exploratorios a zonas de rica diversidad botánica buscando plantas “promisorias”. Con ese fin, Marker viajó a Nuevo México, en México,  en 1941. 

Dioscorea composita, Dioscorea bartlettii

Revisando un libro de botánica local, encontró, casi casualmente, una planta que le llamó la atención. Se trataba de “cabeza de negro” (Dioscorea bartlettii),  una planta que crecía en el estado de Veracruz (1). Y también otra planta, Dioscorea composita,   cuya raíz era utilizada por los indígenas mexicanos desde tiempos ancestrales para tratar dolores musculares y como anticonceptivo. 

otro tipo de barbasco
Dioscorea composita. Fuente: Ryan Somma [CC BY-SA 2.0]

Era lo que buscaba: la planta contenía grandes cantidades de diosgenina, un compuesto esteroide que luego transformó en progesterona. Ambas plantas eran conocidas también como barbasco. 

El barbasco y la industria farmacéutica

A su regreso, Marker contó a la dirección de la empresa la necesidad de establecer una sucursal en ese estado mexicano, a lo que la farmacéutica se opuso: la planta abundaba y era vendida por recolectores indígenas a muy bajo precio. Parke-Davis era, entonces,  una empresa líder en la producción de hormonas sintéticas en el mundo. 

fachada parke davis
Parke DavisUS Farm Security Administration-Office of War Information [Public domain]

Pero Marker volvió a México, y se asoció con empresarios mexicanos para crear la empresa Syntex, que se dedicó desde 1944 a la industrialización de la progesterona, empleando una red extensa de recolectores indígenas  pobres a los que se pagaban precios ínfimos por la planta colectada. 

Syntex entró en conflictos internos,  Marker la abandonó y la empresa fue adquirida por capital estadounidense y trasladada a California (2, 3).  

El gobierno mexicano entra en el negocio

La materia prima se extraía de la selva mexicana, los recolectores indígenas y campesinos eran explotados, y encima de eso, la empresa cambió de nacionalidad y se fue de México. 

El gobierno federal estableció restricciones para las exportaciones de barbasco, obligando a emplear como intermediarios a la empresa Proquivemex, creada por el gobierno mexicano en 1975, y a pagar sumas más justas por el producto a los campesinos. Una bella historia de nacionalismo. 

Pero se organizaron expediciones botánicas a otras regiones del mundo en busca de nuevas especies de plantas con sapogeninas. 

Fin del interés de la industria farmacéutica

Mientras tanto, los científicos lograron perfeccionar, a finales de la década de 1970, y a instancias de las farmacéuticas, la síntesis de progesterona a partir del colesterol, prescindiendo de la planta de barbasco, cuya demanda mundial, y oferta mexicana,  decayeron dramáticamente, para cerrar esta historia(3). Algo parecido pasó con el caucho, la quinina y la tagua, pero esas son otras historias. 

¿De cuántas especies de plantas de barbasco hablamos?

El explorador y naturalista venezolano Charles Brewer-Carías escribió un libro muy documentado sobre cómo sobrevivir en la selva (4). 

En el libro  se refiere, apoyado por fotografías, a ocho especies de plantas utilizadas como barbasco en la cuenca amazónica-orinoquense. 

1. El barbasco (Lonchocarpus utilis)

Se considera el más potente, fácilmente reconocible por sus hojas verdes salpicadas de puntos amarillos. De esa planta se usan raíces y troncos para elaborar barbasco, dentro del agua, Su principio activo es la rotenona. 

barbasco
Barbasco. Fuente: Wikieditor0009 [CC BY-SA 4.0]

2. La para-para  (Sapindus Saponaria),

Es un árbol del que se usan las semillas y los frutos machacados en el agua. El principio activo son las saponinas. 

otro tipo de barbasco Sapindus saponaria
Otra especie de Barbasco Sapindus saponaria Fuente: Francisco Manuel Blanco (O.S.A.) [Public domain]

3. El Jabillo (Hura crepitans)

Es un árbol, del que se emplea la corteza, y cuyo principio activo es el toxialbumin. 

Otra especie de Barbasco El Jabillo (Hura crepitans)
Otra especie de Barbasco El Jabillo (Hura crepitans) Fuente: M S [CC BY-SA 2.0]

4. El rabipelado (Gustavia Augusta)

Es un árbol, cuya madera podrida tiene un olor apestoso. Se usa su fruto machacado, cuyo principio activo es la saponina. 

Gustavia augusta

5. El ñongué morado (Datura stramonium

otro barbasco
Otra especie de Barbasco Datura stramonium Fuente: No machine-readable author provided. Taka assumed (based on copyright claims). [CC BY-SA 3.0]

Es una hierba solanácea, de cuya semilla se elabora la burundanga. Sus principios activos son la isocianina  y la escopolamina.

6. El  tártago  (Ricinus communis)

De cuya planta entera machacada se hace barbasco. Sus principios activos son el alcaloide ricinine y la fitotoxina ricin. 

barbasco: El tártago Ricinus communis
Otra especie de Barbasco El tártago Ricinus communis Fuente: H. Zell [CC BY-SA 3.0]

7. La retama (Thevetia  peruviana

Muy venenosa, de la que se machaca toda la planta. Sus principios activos son los glicósidos thevetin  y thevetoxin.

Otra especie de Barbasco: La retama Thevetia peruviana Fuente: H. Zell [CC BY-SA 3.0 ]

8. El camburito (Asclepias curassavica)

Toda la planta es toxica, y se usa como barbasco. La seda que envuelve a la semilla se emplea como yesca. El látex como vermífugo y abortivo. El principio activo es el glucósido asclepiadin. 

Otra especie de Barbasco: El camburito Asclepias curassavica Fuente: Justin Lebar [CC BY-SA 3.0]

Hay más especies de barbascos. Lonchocarpus urucu es una planta trepadora que se siembra en las chacras amazónicas para usarla como tratamiento de la sarna, los empeines, la tiña y otras enfermedades cutáneas.

Otra, de la que se puede hablar largamente, es Banisteriopsis inebrians o B. caapi, que en algunas partes llaman yagué, pero más comúnmente ayahuasca. Por su importancia como droga psicoactiva no se usa como barbasco para envenenar peces.   

Una clase de química elemental a la orilla de una quebrada

Los barbasqueros  que pescan empleando el barbasco, comienzan obstruyendo con ramas el agua de  la quebrada para retener los peces que flotarán por la acción paralizante del barbasco.  

Una vez que se coloca el barbasco en el agua, empieza a funcionar casi de inmediato.  Sus componentes actúan interfiriendo la respiración de los peces, que emergen a la superficie buscando desesperadamente oxígeno. 

La rotenina entorpece la respiración, interfiriendo en la oxigenación a nivel de las agallas. 

Los tóxicos actúan  sobre el músculo cardíaco y el sistema nervioso central, que se paralizan y cesa la respiración. 

Los taninos provocan la precipitación de las proteínas en las agallas y se impide la absorción de oxígeno. Pero los venenos que matan a los peces no afectan el consumo humano de los peces embarbascados, y su efecto sobre el agua termina rápidamente. El barbasco, sin embargo,  acaba con peces y crustáceos que se encuentren en las aguas, sin discriminar especie, edad o tamaño, causando un daño al ecosistema (5).  

Las diferentes especies de barbasco se emplean como medicamento en la Amazonía, para tratar algunas afecciones dérmicas y la leishmaniasis. 

Por ser veneno, también se ha usado como la fórmula final. Chirif (6) refiere que algunas mujeres de la etnia amazónica awayún se han suicidado tomando barbasco.    

Notas

  1. Diechl, T.S. (1980). El barbasco mexicano: condiciones y perspectivas de su aprovechamiento. Revista Ciencia Forestal, 28 (5), 24-31.
  2. Soto, L.G. (2005). Uncommon trajectories: steroids hormones. Mexican peasnts, and the search for a wild yam. Studies in History and Philosophy of Biological and Biomedical Sciences. No. 36, 743-460. 
  3. Hinke, N. (2008). El barbasco. Ciencias,  89, 54-57. UNAM. 
  4. Brewer-Carías, C. (2013). Desnudo en la selva. Supervivencia y subsistencia. Caracas: C.B.C., 141-147.
  5. Chirif, A. (2016). Diccionario Amazónico. Voces del castellano en la selva peruana. Lima: Lluvia Editores-CAAAP, 67.  

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