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El manatí amazónico (Trichechus inunguis)

marzo 20, 2020

Especies, características, reproducción, manatí bebé, hábitat, peligro de extinción. +DIBUJOS + VIDEOS

manati portada

Hay tres especies de manatíes en el mundo: uno en el África, Trichechus senegalensis, distribuido en la costa y ríos del África occidental, y dos americanos: el manatí del Caribe, T. manatus, que se le encuentra desde la costa sureste de Estados Unidos, en especial en la península de Florida, hasta Brasil y el Caribe, y el manatí amazónico, endémico de la cuenca del río Amazonas, T. inunguis. De ellos, el amazónico es el más pequeño de los sirénidos y el único exclusivo de agua dulce. 

El manatí en la historia

El primer europeo en registrar la existencia del manatí amazónico fue Cristóbal Colón, cuando, en su primer viaje, la carabela La Niña se acercaba  a la desembocadura del río Oro. Después muchos otros europeos dejaron sus registros, en especial los cronistas. El padre Joseph de Acota, en su Historia Natural y Moral de las Indias, en 1590, escribió que:

 …se halla el que llaman manatí, extraño género de pescado,  si pescado se puede llamar animal que pare vivos a sus hijos, y tiene tetas y leche con los que los cría, y pace yerba en el campo, pero en efecto habita de ordinario en el agua, y por eso lo comen por pescado. 

Joseph de Acota – Historia Natural y Moral de las Indias (1590)

Otro cronista, el padre F.S. Gilij, quien trabajo en las misiones a orillas del río Orinoco, y experto lingüista,  señaló casi doscientos años después, en 1780, en su Saggio di storia americana (Gilij 1965), que:  

La carne del manatí es de sabor tan semejante al puerco, que seguramente se podría engañar  a los españoles de más olfato. Todavía fresco el manatí es sabrosísimo, y bueno para hacer con él toda clase de manjares.

F.S. Gilij – Saggio di storia americana (1780)

La caza indiscriminada del manatí

Entonces no se tenía muy claro si el manatí era un pez o un mamífero. Como pez se consumía en tiempos de cuaresma, sin romper la abstinencia obligatoria del consumo de carne durante el Viernes Santo.

manatí antillano
Manatí antillano (Trichechus manatus) en el Merritt Island’s National Wildlife Refuge de Florida, cerca del Centro Espacial Kennedy.

Esa equivocación, su indefinición como mamífero, y su consumo generalizado durante la Semana Santa, estimuló la cacería y el consumo del manatí de parte de los consumidores urbanos de la Amazonía (ladrón de Guevara-Porras, Morales-Vela, Olivera-Gómez 2019).  

Otro elemento que impulsó la cacería indiscriminada del manatí fue la  sabrosura de su carne, tenida por superior incluso a la del cerdo. Esa apreciación incitó una fuerte persecución del animal.

Y se inició a partir de 1542 una frenética caza comercial del manatí en los ríos y lagos amazónicos en el Brasil, intensificándose en gran escala hasta un poco más de mediados del siglo XX, cuando se prohibió su cacería.

Localización del manatí amazónico

El manatí amazónico se encuentra solo en los cuerpos de agua de la cuenca amazónica, distribuido en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Esa característica de endemismo se debe a su incapacidad para reducir su pérdida de calor periférico, por lo que limita su distribución a aguas tropicales. 

hábitat del manatí

Diferencias con especies similares

Algunos lo confunden con el manatí del Caribe, T. manatus, y otros con el delfín de agua dulce (Inia geoffrensis, Sotalia fluviatilis). Con el primero se diferencia especialmente en su tamaño, y con el segundo en que éste es más pequeño, tiene el hocico alargado, una aleta dorsal, y carece de cerdas (Tirira 2017, O´Shea 2014).

Nombres vernáculos 

En casi todas partes se le denomina manatí. El término proviene, según Corominas y Pascual, de la lengua caribe. Otros dice que viene del arawak. 

El nombre del género Trichechus, significa trix y echko, es decir con pelo. Y la especie de inunguis, quiere decir sin uñas.  El manatí del Caribe sí tiene uñas en sus aletas. 

En náhuatl le dicen tlacamichin, hombre pez.

Y en maya  chiil´bek, que significa pez grande del mar, refiriéndose claramente a la especie de manatí que vive en el mar.

“Manatín” lo llaman en México, que, como dije, se refiere más bien al T. manatus.   

manatí del caribe

En algunas partes lo llaman vaca marina.

Peixe-boi es su nombre común en Brasil su , es decir, pez-buey

Alimentación: ¿qué come?

El manatí es una especie acuática, generalmente solitaria, herbívora estricta, que se alimenta de especies vegetales emergentes y flotantes, como los lirios, jacintos y lechugas de agua.

Y es una especie voraz, que consume al menos un 8 % de su peso corporal cada día. Es decir, entre 30 y 45 kg de vegetales en peso húmedo. En época de abundancia de alimentos, el manatí come más para formar reservas de grasa para prever los tiempos de escasez. 

Hábitat del manatí amazónico

El manatí habita en cuerpos de agua (ríos y lagunas) de aguas negras y blancas, ubicados por debajo de los 300 msnm.

Los ríos de aguas negras se originan dentro del bosque húmedo y son tributarios de los grandes ríos de aguas blancas, que nacen en la Cordillera de los Andes.

El manatí amazónico  habita también en bosques inundados con mucha vegetación, donde se oculta. Allí, en esos cuerpos de agua se mueve lentamente, moviendo su cola con movimientos dorso ventral, desplazándose hasta 3 km por día. 

Características del manatí

Las primeras descripciones del manatí lo muestran como una combinación entre una foca y un hipopótamo.

Parece más bien un viejo tranquilo, de cara amable, ojos pequeños y de bigotes muy visibles, y con aletas  que parecen remos para impulsarse por debajo del agua.

En todo caso, el manatí despierta simpatía entre la gente, por su gran tamaño, su mansedumbre y sus hábitos herbívoros.

manatí amazónico
Presencia de manchas blancas en el vientre, una característica de la especie Trichechus inunguis (Peixe-boi amazônico) por Fábia Luna ICMBioCMA Fuente: Fábia Luna/ICMBioCMA / CC BY-SA

Un ejemplar adulto mide en promedio entre 2 y 3 m, y llega a pesar cerca de 450 kg.

Su piel es lisa, suave y desnuda.

El color de su cuerpo varía de gris oscuro a negruzco.

Presenta una gran mancha en el vientre, de color blanco a rosado.

En la parte de su boca, presenta el labio superior extendido, formando un disco oval,con grandes labios móviles, provistos de cerdas rígidas,  que le sirven para agarrar.

Alrededor del hocico tiene unos pelos, llamados vibrisas, que utiliza para orientarse y “manipular” su comida.

Sus miembros anteriores tienen forma de aletas cortas, redondeadas y sin uñas. De allí su nombre en latín de inunguis: sin uñas.

Carece de miembros posteriores.

La cabeza es pequeña y redondeada.

El cuello es corto y grueso, no bien diferenciado. 

Los ojos son pequeños.

Las orejas carecen de pabellón auricular.

Cambian de dientes varias veces durante su vida.

Los machos tienen los testículos en el abdomen, y las hembras tienen sus mamas, como tetas, en la zona axilar. 

Comportamiento

Es un animal manso, de actividad tanto diurna como nocturna. La mitad del tiempo se la pasa nadando, y durante la otra mitad se alimenta (33 %) y descansa (17 %). 

manati

Vive mucho tiempo sumergido en el agua, pero en lapsos menores de 14 minutos.

Entonces, sale a la superficie cada 4 o 5 minutos, sacando sus narinas del agua para respirar, y de inmediato se vuelve a sumergir.

En ese breve instante, el manatí puede sustituir el aire de sus pulmones en un 90 por ciento. 

Comunicación

La especie se comunica con otros individuos por señales acuáticas, de frecuencia corta, cerca de 3 KHz, que pueden ser perceptibles para el oído humano.

El manatí tiene muy desarrollado sus sentidos de la audición y del tacto. Con su disco facial  explora el ambiente, y lo emplea también para raspar o frotar el cuerpo de otros individuos de su especie.

Con los pelitos situados en su hocico puede percibir el movimiento de las aguas y orientarse (O´Shea 2014).

Tiempo de vida promedio estimado

Hay diversas estimaciones sobre la longevidad del manatí, en su hábitat natural.

Programa de reintroducción del manatí amazónico llevado a cabo por el INPA (Instituto Nacional de Investigación en el Amazonas) y sus colaboradores. Instituto Chico Mendes de Conservação da Biodiversidade (ICMBio) e CENTRO NACIONAL DE PESQUISA E CONSERVAÇÃO DE MAMÍFEROS AQUÁTICO (CMA)
Fuente: Matheus Lopes/ICMBioCMA / CC BY-SA

Dependiendo del portal en el que uno busque  información, el período de vida llega como máximo hasta los 50 años, o los 60, o los 70, o inclusive hasta los 80.

En resumen, se puede decir que el manatí amazónico alcanza una edad superior a los 50 años, en estado de libertad.

No obstante, el manatí es un mamífero acuático tímido, amistoso, y es calificado como uno de los mamíferos más inofensivos del mundo.

Ese hecho juega en contra de su sobrevivencia. Diezmadas sus poblaciones por diversos factores, entre ellos el cazador furtivo, resulta difícil encontrar en libertad un ejemplar que haya sobrepasado los 25 años.   

El pexe boi en tiempos de vaciante y creciente

El manatí vive en cuerpos de agua que cambian con las variaciones del caudal de los ríos o lagos.

En tiempos de la creciente, cuando los ríos y las llanuras aluviales forman un cuerpo de agua interconectado, los manatíes permanecen dentro de los lagos de las llanuras aluviales, en los que la corriente del agua es débil y abundan las plantas macrófitas acuáticas, que constituye su principal forraje.

manati comportamiento

En los tiempos de la vaciante de los ríos, y las aguas bajan y se reduce la mayoría de los lagos, es el tiempo de la migración.  

Cuando se acerca la época seca, el manatí deja sus sitios habituales de vida durante la época de abundancia de agua, y migra hacia otros hábitats más favorables, buscando refugio.

Entre tanto, los niveles de agua se reducen con rapidez, y se forman “gárgolas” (en portugués, o cuellos de botella o bottlenecks) en la ruta de migración, que a veces es larga.

El manatí migra buscando comida (pasto), justo antes de la sequía, sin comprometer su seguridad.

Si se quedan, y no migran, se volverán muy vulnerables ante sus depredadores, los cazadores indígenas y comerciales, el jaguar que los acecha, las redes de los pescadores comerciales, y el paso de las lanchas rápidas que los atropellan (lo que llaman “mortalidad incidental”).  

Moraes-Arraut y su grupo de investigación (2017) plantean la tesis de que el manatí posee un mapa cognitivo actualizable de su entorno, y que es de comportamiento plástico, es decir, flexible.

Con esa facultad ultraperceptiva, el manatí puede monitorear la profundidad del río para comenzar la migración, pues el cuerpo de agua empieza a vaciarse mientras las plantas macrófitas, con las que se alimentaba, mueren.

Busca, entonces, zonas que no se secan nunca, no importa la época, como, por ejemplo, el lago Amaná, en la Amazonía occidental del Brasil, situado en la Reserva de Desarrollo Sostenible Amaná. 

Población

En general, se sabe relativamente poco sobre el manatí, y no se ha podido estimar la población existente en la mayoría de los ríos de la cuenca amazónica (Silva, Montes, Elías 2014).

Programa de reintroducción del manatí amazónico llevado a cabo por el INPA (Instituto Nacional de Investigación en el Amazonas) y sus colaboradores.
Matheus Lopes/ICMBioCMA / CC BY-SA

Un estudio  realizado en 2019 en los ríos de la Reserva Cuyabeno y en el Parque Nacional Yasuní, situados en la Amazonía ecuatoriana, empleando sonar de barrido lateral, operando con frecuencias que van de 200 a 450 kHz, por encima del rango de audición de los manatíes,  encontró una densidad poblacional de entre 0,9 y 1,09 individuos por km2.

Al extrapolar los datos obtenidos, el estudio permitió estimar en esa parte de la Amazonía una población de unos 150 manatíes (Paz-Cardona 2020).  

Reproducción del manatí

El manatí es un mamífero solitario. Salvo en la época del apareamiento y del cuidado de la cría. O cuando coinciden, a veces, en los lugares de alimentación.

Trichechus manatus *  MANATÍ * Fiona y Escarola mamando

El ciclo de reproducción está asociado  con el ciclo hidrológico de su hábitat y con la disponibilidad de su alimento.  

El manatí hembra pare cada vez una sola cría, después de una larga gestación de 12 a 14 meses, que ocurre generalmente entre los meses de diciembre a julio, con una mayor concentración de la frecuencia de febrero a mayo, cuando crecen las aguas y hay mayor disponibilidad de alimentos vegetales en los cuerpos de agua.

Manatí bebé (+VIDEOS)

La cría permanece al lado de la madre durante unos dos años, cuando se separa para comenzar su vida independiente. El período entre pariciones no es menor de cinco  años, incluyendo las fases de preñez y de lactancia.

manatíibebe

La cría nace con un peso entre 10 y 15 kg, y midiendo entre 85 y 105 cm de longitud. Aumenta su tamaño a razón de 2 mm por día, y gana un promedio de 1 k de peso por semana.

Las crías hembras  alcanzan su madurez sexual a los cuatro años, mientras que los machos lo hacen a los 6 años. 

Manatí en peligro de extinción

Las condiciones tan particulares de su reproducción (una sola cría, una gestación de 12 a 14 meses) han convertido al manatí en una especie vulnerable y amenazada. Aparte de que su carne (reputada como “la más sabrosa del mundo”), su abundante grasa y su piel son muy perseguidas por los cazadores.   

Las feitorias

Dicen que no todo pescador puede atrapar al manatí, y que solo los más hábiles e ingeniosos pueden hacerlo.

Los indígenas transmiten de generación en generación sus conocimientos sobre el comportamiento del manatí y conocen bien los tiempos de “arribacao” cuando los manatíes salen de sus refugios para migrar hacia el lago Amaná y el Lago Castanho.

En ese tiempo, el de la migración, se cubren  unos 120 km de recorrido con grandes peligros en la ruta. Expuestos y vulnerables, los manatíes sufrían grandes pérdidas en sus desventuradas migraciones.

Se producían, así, las grandes cacerías de manatíes, conocidas como “feitorias”, una época en la que el manatí se vuelve una especie muy vulnerable (Calvimontes et al, 2010, Calvimontes 2009).   

Mitología del manatí

¿Manatí o sirena?

Durante siglos se ha creído que el manatí es un pez, emparentado con las sirenas. El manatí es,  en realidad, un sirenio, y lo demás lo hace la imaginación de la gente, que ve al manatí hembra como la reencarnación de una mujer.

Quizás esa historia esté  relacionada con el hecho de que las glándulas mamarias de la hembra están ubicadas a nivel de las axilas, y cuando amamantan en posición vertical, sosteniendo a su cría entre sus aletas pectorales, pareciera a una mujer amamantando a su hijo. Además, cuentan con una aleta caudal, como dicen que tenían las sirenas.

Los descubridores españoles y portugueses, y sus cronistas lo mencionaban. Vieron a los manatíes emergiendo a la superficie del agua llevando algas o sargazos u otras plantas sobre su cabeza, a modo de cabellera, y se les parecía a una sirena. 

Colón señaló en su diario haber visto a tres sirenas. Ya mencionamos al cronista Acosta contar que lo asombraba el manatí hembra “con las tetas y leche” para criar a sus hijos. 

Los pobladores indígenas consideran al manatí como una mezcla de pez con buey (de allí su nombre brasileño de peixe-boi).

Les asombraba la manera sigilosa de actuar del manatí, atribuyéndolo a su audición muy desarrollada  y a su capacidad para sentir.

Dicen que es un pez muy inteligente, que sabe y aprende, y que tiene el entendimiento similar al de una persona, otorgándole una condición de ser “casi mágico”.

Dibujos de manatíes

Bibliografía

  • Acosta J.A. 1940 (1590). Historia natural y moral de las Indias. México: FCE.  PDF
  • Calvimontes J. 2009. Etnoconocimiento, uso y conservación del manatí amazónico Trichechus inunguis , en la reserva de desarrollo sostenible Amaná, Brasil. Tesis de Especialidad en Conservación de Recursos Forestales. Lima. Universidad Agraria La Molina. PDF
  • Calvimontes J, Marmontel M., Fuentes A.M., …Pulido-Silva M.T. 2010. Estudios etnobiológicos sobre el manatí amazónico (Trichechus ininguis Natt 1889) y su conservación en la Reserva de Desarrollo Sostenible Amaná, Brasil, 397-402, Fuente
  • Ladrón de Guevara-Porras P., Morales-Vela B, Olivera-López L.D. 2019. El manatí, una especie bajo amenaza de extinción. Mamíferos marinos de México. Ciencia. Vol. 70 (3), 38-47, Julio-Septiembre. PDF
  • Moraes-Arraut E., Arraut J.L., Marmontel M., Mantovani J.E., Leao de Moraes Novo M. 2017. Bottlenecks in the migration routes of amazonian manatees and the threat of hydroelectric dams. Acta Amazonica, 47 (1), 7-18, Jan.-Mar. PDF
  • O´Shea T.J. 2014. Family Trichechidae (Manatees), 548-563. En: Wilson D.E., Mittermeier R.A. (eds.). Handbook of mammals of the World. Vool. 4. Sea Mammals. Barcelona: Lynx Ediciones. PDF
  • Paz-Cardona A.J. 21.02.2020. Por primera vez se tiene un estimado de cuántos manatíes amazónico  hay en Ecuador. MONGABAY. es. mongabay.com/ 2020/01/ conservación-de-manaties-amazonicos-en-ecuador./ PDF
  • Silva J., Montes D., Elías R. 2014. Conocimiento, conservación y avistamiento del manatí amazónico (Trichechus inunguis) , según los pobladores de la cuenca del río Ucayali (Loreto, Perú). Salud Tecnol. Vet. 2014  (2), 32-38. PDF
  • Tirira D.G. 2017. Guía de campo de los mamíferos del Ecuador. Quito: Asociación Ecuatoriana  de Mastozoología y Editorial murciélago Blanco. 2da. ed. PDF
  • Vallejo A.F., Boada C. 2018. Trichechus inunguis. En: Brito j., Camacho M.A., Romero V., Vallejo A.F. (eds.). Mamíferos del Ecuador. Versión 2018.0. Quito. Museo de zoología. Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE).  Fuente
  • Weber-Rosas F.C. 1994. Biology,, conservation and status of the Amazonian Manatee. Trichechus inunguis. Mammal Review. Vol. 24 (2)49-59, June. Fuente