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Pueblos indígenas Amazonía-Bolivia

julio 7, 2021

La Amazonía boliviana comprende los departamentos: Pando, Beni, norte de La Paz y de Cochabamba. Desde una perspectiva ecológica, el norte de Santa Cruz también pertenece a esta región, pues forma parte de la cuenca hidrográfica del Amazonas.  Estas áreas representan aproximadamente 43% del territorio nacional, con una gran biodiversidad y patrimonio cultural.

Según Jabardo (2015) (3), existe una alta correspondencia entre estas dos variables que se ha denominado axioma biocultural. Los pueblos indígenas de la Amazonía boliviana tienen sus sistemas de vida tradicional sustentada en los recursos biológicos y sus conocimientos ancestrales, por tanto sus territorios deben ser asumidos como espacios referentes, incluyentes e irrenunciables de vida cultural y material, que permiten la reproducción de esta población.  

Tribus indígenas de la Amazonía boliviana

Los principales pueblos indígenas de la Amazonía de Bolivia son (Crevels, 2009) (2):

  • Araona,
  • Baure,
  • Canichana,
  • Cavineño,
  • Cayubaba,
  • Chácobo,
  • Ese Ejja,
  • Guarasugwe,
  • Guarayo,
  • Ignaciano,
  • Itonama,
  • Javeriano,
  • Joaquiniamo,
  • Leco,
  • Loretano,
  • Machineri,
  • Maropa,
  • Mojeño,
  • Moré,
  • Mosetén,
  • Movima,
  • Nahua,
  • Pacahuara,
  • Sirionó,
  • Takana,
  • Toromona,
  • Trinitario,
  • Tsimané,
  • Yaminahua,
  • Yuqui
  • Yuracaré .  

Además, existen pueblos indígenas no contactados en la Amazonía boliviana, es decir grupos que han decidido vivir en aislamiento voluntario o forzado.

Por ejemplo, en el siglo XVI, los Toromonas formaron una barrera contra la incursión colonizadora en la parte meridional de la Amazonía boliviana.

Posteriormente, el genocidio indígena como resultado del auge del caucho en el período 1880-1914, borró de los registros oficiales a los Toromonas no contactados; no está claro si perecieron o si se retiraron selva adentro.

De acuerdo con estudios antropológicos, otros grupos indígenas no contactados son  los Esse Ejja, Nahua, Araona, Pacahuara y Yuqui (Crevels, 2009) (2). 

Lenguas indígenas de la región amazónica en Bolivia

Se hablan aproximadamente 20 lenguas en los pueblos indígenas de esta región, representando una diversidad de familias lingüísticas denominadas Arawak, Chapacura, Pano, Takana, Macro-Je, Nambikwara, y Tupi-guaraní. Además, existen muchas lenguas independientes o no clasificadas. No obstante, pese a que muchas de estas lenguas fueron reconocidas hace algunos años como idiomas oficiales de Bolivia, están en peligro de extinción debido a la presión social y cultural de la sociedad nacional, entre otros factores (Crevels, 2009) (2).

Actividades económicas

La mayor parte de la población indígena en Bolivia se dedica principalmente a las actividades tradicionales de agricultura, caza y pesca, con fines de subsistencia, así como la explotación forestal a pequeña escala y la recolección de frutos.

Historia

La historia de la resistencia de los pueblos indígenas de la Amazonía boliviana se remonta al siglo XVI, cuando entraron en contacto con los conquistadores españoles diezmando a la población nativa debido al enfrentamiento y la transmisión de enfermedades epidémicas. Seguidamente estos pueblos fueron sometidos a la evangelización en los siglos XVII y XVIII; luego padecieron la explotación y exterminio vinculada con la fiebre del caucho a finales del siglo XIX, significando siglos de violencia y marginación de los aborígenes.  

Antes de la década de 1980, los pueblos indígenas que habitan las tierras bajas amazónicas (Beni, Pando, norte de La Paz) y oriente (Santa Cruz) no eran muy visibles dado el aislamiento geográfico; por tanto la cara indígena de Bolivia prácticamente estaba representada por los Quechuas o Aymaras del norte altiplánico del país (CADPI, 2017) (1).

Desde entonces se conformaron organizaciones de pueblos indígenas amazónicos para la defensa de sus derechos, entre ellas destacan: la Central de Pueblos Indígenas del Beni (CPIB); Central Indígena de la Región Amazónica (CIRABO); Central de Pueblos Indígenas de La Paz (CPILAP), y Central Indígena de Pueblos Originarios para la Amazonía de Pando (CIPOAC) (CADPI, 2017) (1).

De acuerdo con Morfa-Hernández (2020) (4), en 1990 con la “Marcha por el Territorio y la Dignidad” inició un periodo progresivo de demandas por la defensa del territorio que posteriormente agregaría a los recursos naturales. Esto permitió que el gobierno de Jaime Paz Zamora reconociera las áreas protegidas y los Territorios Comunitarios de Origen, ratificando además el Convenio de la OIT que reconoce los derechos de los pueblos originarios a la consulta previa, libre e informada; también el Parque Nacional Isiboro- Sécure fue aceptado como Territorio Indígena.

Legislación

Posteriormente, la aprobación de la Constitución de 2009 -como resultado de un referéndum nacional durante el gobierno de Evo Morales- establece que Bolivia es un Estado Plurinacional.

A su vez, un avance importante de la misma es el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas, entre ellos los derechos a la autonomía, el autogobierno, a su identidad cultural, creencias, prácticas y costumbres propias y a su cosmovisión en general, así como la valorización de sus saberes y conocimientos tradicionales, medicina ancestral, sus lenguas, rituales; derecho a la educación intracultural e intercultural; a vivir en sus territorios con el manejo adecuado de sus ecosistemas y recursos naturales; al sistema de salud universal y gratuito; a ser consultados mediante procedimientos apropiados y a través de sus instituciones sobre medidas legislativas o administrativas que pudieran afectarles, así como la consulta previa por parte del Estado acerca de la explotación de los recursos naturales en los territorios que habitan, entre otros (CADPI, 2017) (1).

Aun cuando se ha logrado un avance en el marco legal de Bolivia que implica el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas, en el marco de una narrativa pro-indígena y de protección medioambiental, esto no se ha concretado en políticas públicas que permitan alcanzar los objetivos propuestos.

Explotación y neo-extractivismo

Por lo contrario, según los argumentos expuestos por Morfa- Hernández (2020), los progresos en el ejercicio de estos derechos son muy lentos y contradictorios, pues los conflictos ambientales y espacios territoriales durante los últimos años se han exacerbado con el avance del neoextractivismo, implicando la explotación legal e ilegal sin control de los recursos naturales principalmente de la Amazonía boliviana.

De este modo, se han ampliado las concesiones por parte del Estado para explorar y explotar petróleo y gas natural; se incrementaron los proyectos mineros e hidroeléctricos y la expansión de la frontera agrícola y forestal, entre otros, que han conllevado despojos de tierras y resistencia de pueblos indígenas originarios, vulnerando además otros derechos indígenas contemplados en la Constitución, cuestionando así el estatuto de plurinacionalidad del Estado boliviano.

Referencias

1) Centro para la Autonomía y Desarrollo de los Pueblos Indígenas, CADPI. 2017. Nota Técnica de país sobre cuestiones de los pueblos indígenas. Recuperado de https://www.ifad.org/documents/38714170/40258424/bolivia_ctn.pdf/3fa69abb-17bc-405d-a94a-d00c013f8e58?t=1523286447000.

2) Crevels, M. 2009. Bolivia Amazónica. En UNICEF/PROEIB. Atlas sociolingüístico de pueblos y lenguas indígenas de América Latina. Quito: Imprenta Mariscal (281-311). Recuperado de https://www.ifad.org/documents/38714170/40258424/bolivia_ctn.pdf/3fa69abb-17bc-405d-a94a-d00c013f8e58?t=1523286447000.

3) Jabardo, V. 2015. Diversidad etnocultural en Bolivia: reflexiones acerca de la noción andino-amazónica. Espacios transnacionales, (4), enero-junio, s/n. Recuperado de http://espaciostransnacionales.org/wp-content/uploads/2015/07/ET-4-JABARDO.pdf

4) Morfa-Hernández, G. 2020. El plurinacionalismo contado desde el neoextractivismo en tierras bajas bolivianas. Ciencia Política, 15(29), 181-223. Recuperado de file:///C:/Users/Liliana/Downloads/Dialnet-UnPlurinacionalismoContadoDesdeElNeoextractivismoE-7500456.pdf.