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Hongos alucinógenos o enteogénicos: El caso Psilocybe cubensis

julio 4, 2022
Psilocybe cubensis
Psilocybe cubensis. Familia Strophoriaceae Endémico y es alucinógeno, generalmente nace del estiércol. Fuente: Carlos De Soto Molinari. Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Generic (CC BY-NC-ND 2.0)

El reino Fungi, en el que encontramos las setas, los mohos y las levaduras, es imprescindible para la vida. Los estudios muestran que solo los componentes de este reino son más numerosos que las plantas vasculares (aquellas plantas que se caracterizan por tener tejidos diferenciados en sus partes: raíz, tallo, hojas, flores, etc., y que presentan un sistema de transporte de la savia que recorre las partes de la planta). Si son numerosas las plantas vasculares, los hongos las superan en cantidad. Hay más de 4 especies de hongos por cada especie de plantas vascular.  Hasta 8 especies más. en ecosistemas de bosques tropicales húmedos.  Se estima que existen  entre 1,5 y 3 millones de hongos, aunque solo han sido descritos unos 69.000 por la ciencia. Aunque la principal función de los hongos es la descomposición de la materia orgánica, vegetal o animal. Pero se utilizan para la alimentación humana, para la producción de antibióticos (recuerden la penicilina), con propósitos recreacionales y como elemento que entra en la celebración de rituales y ceremonias religiosas, médicas o  adivinatorias, y hasta para envenenar a los rivales. 

Muchos hongos tiene usos psicotrópicos. Los especialistas dividen a los hongos psicotrópicos en dos grupos: los psilocybes (entre los cuales, figura la especie Psilocybe cubensis) y los agaricos (como la Amanita muscaria). 

Índice

Hongos alucinógenos psilocybes

Entre los hongos psicotrópicos, o alucinógenos, destacan las especies del género psilocybe, que crecen en prados y bosques subtropicales y tropicales, generalmente en suelos ricos en humus y en detritos vegetales. En México se los halla en bosques nublados, en las faldas montañosas a lo largo del Golfo de México o del océano Pacífico,  en alturas entre 900 y 3.000 msnm.  Se encuentran generalmente creciendo entre los excrementos del ganado vacuno, y en algunos restos de cultivo como el de la caña de azúcar. Se les reconoce generalmente porque, al separar el sombrero, el hongo  presenta tonalidades marrones o acarameladas, a veces con algunas manchas azules o negras. Lo que constituye una particularidad del género, y que delata la presencia de la psilocibina que contiene. Incluso las esporas  que suelta el hongo son de color blanco, marrón, negro o amarillo. Son tan volátiles que se adhieran a la ropa de los  recolectores o de los que pasan cerca de ellos (Ermakova,2021;  Guzmán, 2008). 

Las especies del género psilocybe contienen sustancias con propiedades psicoactivas como la psilocibina, la más importante, y la psilocina, que son dos alcaloides, cuyas estructuras son parecidas a la de la serotonina. Se  trata de dos triptoaminas que tienen un efecto alucinógeno similar al del LSD.  

Localización de especies psilocybes en el mundo y en la amazonía

Hay 117 especies registradas del género psilocybe.  De ellas, 55 se encuentran en México, según la Dra. Laura Guzmán Dávalos, directora del Laboratorio de Micología  del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de México.  No obstante, estas especies se encuentran distribuidas en varias regiones: Estados Unidos y Canadá, con 22; Europa, 16; Asia, 15; África, 4,  y Australia y Oceanía, 19. También se encuentran en los países de la cuenca amazónica, en los ambientes de bosques tropicales húmedos, formando parte de las 154 especies de hongos silvestres comestibles, que abundan en la Amazonía, y que son, en su mayoría, simbióticos. Cumplen una función importante en el crecimiento de los árboles que crecen en suelos pobres de nutrientes.

En una investigación realizada sobre hongos comestibles de la provincia del Manu, en la región peruana amazónica de Madre de Dios, se registraron 54 especies de hongos, algunas del género psilocybe.  De todas modos, el consumo de hongos silvestres no forma parte significativa de la dieta alimentaria indígena.   

Psilocybe cubensis

La especie  más conocida del género psilocybe es P. cubensis, que contiene, como todas las especies del género, cantidades significativas de las triptaminas psilocibina y psilocina. Hay otra subespecie, P. subcubensis, con esporas de distinto tamaño, pero indistinguible a simple vista del P. cubensis (Ermakova, 2021; Cortés Pérez et al, 2021).  Eso no quiere decir que solo las especies del género psilocybe contengan psilocibina, pues la contienen también otros géneros como conacybe, galerina, gimnopilus, inocibe, phollotina.

Efectos alucinógenos

Los especialistas consideran que el consumo de estos hongos no crea adicción, aunque si provocan alteraciones del sistema nervioso central,  con estados leves de relajación, mareos, euforia, alteración de la percepción de los colores, trastornos visuales y otros cambios en la percepción sensorial.

Tras su ingestión, la psilocibina, el principio más activo, se convierte enzimáticamente en psilocina, que es absorbida en el tracto gastrointestinal. Sus efectos alucinógenos suelen ocurrir durante los primeros 30 minutos de la ingesta, y duran  entre 4 y 6 horas.

Los efectos alucinógenos de P. cubensis dependen de varios factores: de la dosis ingerida,  de la sensibilidad individual a la psilocibina, de ls experiencias previas de consumo y del entorno particular en que la droga es ingerida. De allí que sus efectos varían entre los individuos que la consumen, e incluso, entre los consumidores habituales, del entorno y ocasión  en que la droga es consumida (Murillo Putze et al, 2013). 

Comercialización

La especie  psilocibina cubensis  es la droga emergente más comercializada y consumida en los Países Bajos. Tenida como una droga legal y de venta libre, es ofrecida por internet en los llamados smart-shops, head- shops o grow-shops. E incluso es cultivado en los hogares. Los hongos se ofrecen en fresco, desecados o en forma de cápsulas. Hay que tener en cuenta que el producto desecado es diez veces mayor en sus efectos que el producto fresco, en el que un 90 % del peso es agua (Murillo Putze, et al, 2013).  

Uso ritual

P. cubensis es consumida en México en ceremonias religiosas desde tiempos prehispánicos. Su empleo es descrito por el cronista Bernardino de Sahagún (1499-1590), misionero franciscano autor de Historia General de las Cosas de Nueva España. Señala que la llamaban teononácatl, en lengua náhuatl, y que era diferente al peyotl o peyote (Lodophora williamsii), con el que algunos lo confunden (Ermakova, 2021; Quirce Balma, 2012; Guzmán, 2008; ).

Usos medicinales de la Psilocibina 

Psilocibina es una triptamina o alcaloide monoamina, relacionado con el aminoácido triptófano, del que deriva su nombre. Produce, al ser ingerido algunos trastornos en la percepción sensorial. Esa propiedad ha sido utilizada en la psicoterapia  como “breakthrough”, un disruptor sensorial,  para tratar a pacientes con trastornos depresivos mayores y ansiedad  (John Hopkins Medicine International, 04.11. 2020). Doyle (2011) acuñó el término ecodélico para nombrar a sustancias, como la psilocibina, que propician un reconocimiento “más- que-racional” de nuestra imbricación con el ecosistema en que actuamos, interconectando cosas y  eventos produciendo un experiencia inefable, o placentera, una suerte de “insight”, es decir, “de darse cuenta”.

Se sabe que los ecosistemas naturales están llenos de sustancias psicoactivas, o de drogas que conocemos (cafeína, nicotina, teína, teobromina, etc.). Se trata de metabolitos secundarios de las plantas y de los hongos que utilizan como compuestos defensivos contra herbívoros, depredadores, microbios, virus y plantas competidoras. Y en cierta manera constituyen una defensa que “castiga” su consumo. Pero a los seres humanos les produce una sensación  parecida a una “recompensa”,  a pesar de los malestares pasajeros  que nuestro cuerpo siente y sufre al ingerirlos.  

Bibliografía citada

  • Burillo Putze G.; López Briz E.; Climent Díaz B.; Munné Mas P.; Nogue Xarau S;  Pinillos M.A.; Hoffman R.S. 2013. Drogas emergentes II: plantas y hongos alucinógenos.  An. Sist. Sanit. Navar,  36 (3), 505-518.
  • Cortés Pérez, A.; Ramírez Guillén, F.; Guzmán Dávalos, L.; Rockefeller, A.; Ramírez Cruz, V. 021.  Type studies in five species of Psilocybe. Nova Hedwigia, 197-221.
  • Doyle, R.M. 2011.  Darwin´s pharmacy: Sex, plants, and the evoluting the noosphere.  Washington: Washington University Press.  
  • Ermakova, A. 2021. Psychoactive mushrooms in Mexico. Overview  of Ecology  and Ethnomicology. Chacruna.  
  • Guzmán, G. 2008. Hallucinogenic  Mushrooms in Mexico. An Overviews. Economic Botany , 62 (3), 404-412.
  • John Hopkins Medicine International, 11. 04. 2020.
  • Rodríguez Arce, J.M. ; Quirce, Balma, C.M. 2012. Las plantas y los hogos alucinógenos. Reflexiones preliminares sobre su rol en la evolución humana. Reflexiones, Vol. 91 (2), 9-32. 
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