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Tabúes alimentarios en la Amazonía – ¡Sorprendente!

En el escenario amazónico se encuentran muchas restricciones alimentarias codificadas en el seno de una cultura, cuya transgresión es sancionada.

(Al final de este artículo te dejamos una valiosa definición de los tabúes alimentarios en general, además aclaramos términos relacionados como la neofilia y la neofobia).

Restricciones alimentarias propias de las culturas amazónicas.

A falta de sistemas de información formal, los indígenas del amazonas recurren a elementos simbólicos que incorporan a su cultura con el propósito es eliminar o reducir los riesgos y asegurar la subsistencia. 

Las sociedades indígenas incorporan esa información en sus rituales, como el de la iniciación, y la inscriben en todas las acciones del grupo. 

El tabú se convierte, así, en una prohibición no justificada por otra razón que no sea el prejuicio, establecido por creencias de orden religioso, político, económico o cultural. 

Su transgresión o su desobediencia supone una sanción establecida por el grupo social que lo aplica. 

Tabúes asociados a la caza. 

Un cazador de la etnia awayún, de la Amazonía peruana, siempre sale a cazar provisto de un talismán, o yuka.  

Pero el poder de ese talismán se reduce si se ha contravenido alguna norma. 

Por ejemplo, si el cazador ha tenido relaciones sexuales poco antes de salir a cazar. 

La efectividad del veneno usado en la punta de los dardos para la caza se asocia a ciertas acciones, como  abstenerse de comer carne de majáz, un animal del monte, o de consumir ciertas especies de pescados, o de armadillo, o de comer ciertas sustancias dulces. 

Restricciones alimentarias que aplican solo para las mujeres.

Tabúes asociados a la pesca.

Cuando se pesca usando barbasco, un paralizante que aturde a los peces y facilita su captura, no pueden participar mujeres en la actividad. 

En muchas sociedades indígenas las mujeres no  deben comer carne de tortuga ni larvas de insectos. 

Tabúes asociados con la maternidad.

Asimismo, los alimentos consumidos por una madre lactante en varias etnias indígenas no deben estar salados, condimentados ni fermentados, como sucede entre los Ticuna. 

Esas restricciones, en especial en el campo del consumo alimentario, son frecuentes en muchas comunidades indígenas amazónicas. 

Tabúes asociados con la pubertad

Las jóvenes que entran en la pubertad son usualmente recluidas y sometidas a una estricta dieta alimentaria. 

Se les prohíbe comer carne roja o pescado. 

Tabú asociado a la carne del cerdo.

En algunos casos, como entre los Asháninka,  de la Amazonía peruana, es tabú consumir carne de cerdo, probablemente como una prohibición cultural religiosa que data del siglo XIX y que les fue transmitida por los misioneros evangelizadores. 

Tabú asociado a la carne del Tapirus terrestres.

El consumo de la carne del tapir, sachavaca o danta (Tapirus terrestres) es un tabú alimentario muy difundido entre las sociedades indígenas amazónicas. 

El tapir es considerado un animal simbólico, sagrado,  para muchas culturas, como mayoruna, campa o achuar, y está prohibido consumirlo. 

Tabúes asociados a la carne de pescado.

Hay también tabúes asociados al consumo de pescados, que son muy generalizados, porque la pesca es una de las principales fuentes de obtención de proteínas para los pueblos amazónicos. 

En muchos grupos se prohíbe comer  peces carnívoros, como la piraña, a las mujeres en el período de menstruación y a las personas enfermas. 

Algunos antropólogos  atribuyen esa prohibición al hecho de que esos peces están en el tope o extremo de la cadena alimentaria y son más propensos a acumular toxinas. 

Tabúes asociados la medicina. 

Otros grupos prohíben su consumo de algunas especies para dedicarlas exclusivamente a propósitos medicinales. 

Preservación de materias primas para la elaboración de medicamentos.

Especies como la raya, que no son carnívoras, no se consumen porque su grasa es muy empleada para combatir el asma, la tos, la neumonía y otras afecciones respiratorias. 

Tabúes relacionados con la medicina hipocrática y la Biblia.

Muchas prohibiciones alimentarias obedecen, en la Amazonía brasileña,  a la transmisión portuguesa de preceptos sanitarios provenientes de la medicina hipocrática y de reglas de pureza establecidas por la Biblia, en el libro Levítico. 

Por ejemplo, en la región de la confluencia del Río Negro al Amazonas,  cerca de Manaos, existe el tabú del consumo de la piraña (Serrasalmus spp.),  el mandi (Pimelodus albofasciatus), el piraiba (Brachiplatystoma filamentosum). 

Tabúes que ayudan al equilibrio medioambiental.

En algunos casos, estas prohibiciones de consumo traen ciertos beneficios,  como el de reducir la presión predatoria. E incluso, el empleo de ciertas técnicas primitivas de pesca, como el de la zagaia, una lanza afilada de madera, se constituyen en prácticas  no predatorias, y amigables con el medio ambiente amazónico.

¿Qué es un tabú alimentario? 

Para consumir alimentos deben darse algunas condiciones básicas: una de ellas es su disponibilidad. 

Otra es la posibilidad que tenemos de acceder a los alimentos a través de un ingreso económico o  de gestionar los recursos físicos de un entorno para hacerlo posible. 

No obstante,  a veces se dispone de los alimentos y de los recursos para acceder a ellos y, sin embargo,  se elige no consumirlos. 

La razón de esta situación es que en el marco social, regido por una cultura determinada, solo se consume lo que se elige. 

Esa elección es dictada y codificada en el seno de una cultura por una serie de normas, reglas, prohibiciones y preferencias que condicionan el consumo de alimentos. Este es el caso de los tabúes alimentarios. 

Muchas veces los tabúes alimentarios no son generalizados sino que restringen solamente a una parte de la población, tal como pueden ser las mujeres que aún no han alcanzado la pubertad, o que estén menstruando o que estén embarazadas.  

La elección alimentaria se mueve entre dos fuerzas: la neofilia y la neofobia

Neofilia

La neofilia impulsa al ser humano a ampliar su gama de alimentos consumiendo alimentos nuevos para enriquecer la dieta, hacerla más atractiva y protegerla contra eventuales períodos de escasez, recurriendo a alimentos sustitutivos. 

Necesitamos, por ejemplo, carbohidratos, proteínas y grasas, que podemos obtener de diversas fuentes en las proporciones adecuadas. 

La neofilia nos impulsa a satisfacer nuestras necesidades de nutrientes con varias clases de alimentos farináceos, o de carnes, o de grasas, con el propósito de evitar dependencias  de una sola fuente que, en caso de escasez, pueda amenazar nuestra supervivencia. 

Neofobia

Pero ampliar el espectro o gama de alimentos nuevos,  supone los peligros de consumir alimentos tóxicos que puedan amenazar nuestra salud, lo que nos lleva a la neofobia, que es el miedo o reserva de consumir alimentos nuevos.  

Esos alimentos pueden ser tóxicos, muchas veces fatales, y deben ser evitados. Por eso se convierten en alimentos de consumo prohibido o en un tabú alimentario.

Todos las culturas tienen supersticiones y tabúes alimentarios y de otras actividades  de la vida social. 

Las culturas indígenas amazónicas no son la excepción.